El estudiante atropellado sobre Santísimo Sacramento ya estaba sobre la franja peatonal, denuncian los padres del colegio

Momento en que el estudiante cruzaba la calle sobre la franja peatonal.
Momento en que el estudiante cruzaba la calle sobre la franja peatonal.Captura de partalla

Esta mañana se llevó a cabo una movilización de la comunidad educativa a la que pertenece el estudiante de 14 años que fue atropellado el lunes a la salida del colegio cuando intentaba cruzar la calle. Padres denuncian que el semáforo ubicado en el sitio no funciona en las condiciones debidas.

El grave accidente que dejó en terapia intensiva a un estudiante de 14 años frente a un colegio privado en cercanías del Instituto de Previsión Social (IPS) ya no se califica en la comunidad educativa como un simple “accidente”, sino como un suceso plenamente evitable derivado de una combinación letal: imprudencia criminal al volante y abandono sistemático por parte de la Municipalidad de Asunción.

Las imágenes del hecho y las pericias iniciales confirman un dato escalofriante: el adolescente ya se encontraba a la mitad de la franja peatonal cuando fue brutalmente embestido y proyectado en el aire más de 20 metros.

La PMT organiza el tránsito en inmediaciones del colegio luego del accidente ocurrido el lunes
La PMT organiza el tránsito en inmediaciones del colegio luego del accidente ocurrido el lunes

“El chico ya estaba sobre la franja peatonal”

El abogado César Cardozo, representante legal de la familia de la víctima y, a la vez, abuelo de una alumna de la misma institución, remarcó la clara responsabilidad del conductor en la tragedia. “Quiero aclarar que este no fue un hecho fortuito. Si uno ve las imágenes, el chico ya estaba pisando la franja peatonal, estaba a la mitad. ¿Dónde quedamos en cuanto a la responsabilidad de los conductores de respetar al peatón y mantener la velocidad permitida en el casco urbano?”, cuestionó.

Cardozo sostuvo que existe una cadena de omisiones gravísimas. Por un lado, la temeridad de quienes circulan por la zona a velocidad excesiva sin considerar que se trata de un entorno escolar; por el otro, el rotundo fracaso de la infraestructura vial, que carece de cualquier elemento físico que obligue a los automovilistas a reducir la marcha.

La paradoja de las lomadas y la desidia municipal

El caso encendió un debate candente sobre la distribución arbitraria de los reductores de velocidad en la capital. Integrantes de la comunidad educativa expresaron su profunda indignación al remarcar que la Comuna instala lomadas de manera inmediata frente a emprendimientos comerciales o empresas privadas sobre rutas principales, pero mantiene en el olvido zonas de alto riesgo donde operan escuelas y colegios.

Esta inacción no es nueva en el barrio Trinidad. A principios de año, una niña también fue víctima de un arrollamiento en el mismo perímetro escolar. A pesar de reuniones previas con concejales asuncenos, notas institucionales y promesas reiteradas, la infraestructura sigue paralizada. El semáforo situado en la intersección de Sacramento y Molas López fue montado hace dos años tras una obra vial y jamás fue puesto en marcha.

El relato de la familia

En el lugar del hecho, don Aldo, padre del menor accidentado, compartió con angustia profunda el diagnóstico médico de su hijo y la dura realidad que le toca afrontar: “Él está en terapia, está grave. Tuvo traumatismo craneoencefálico. No tuvo roturas ni fracturas en los miembros, pero el impacto fue tan fuerte que el golpe internamente le movió el cerebro literalmente hablando”, detalló.

El padre relató el drama diario que viven cientos de tutores al intentar llevar a sus hijos hasta el establecimiento escolar en una zona caracterizada por el tráfico caótico y la alta velocidad de autobuses, motocicletas y vehículos particulares.

Muchas veces, ante la imposibilidad de ingresar con el automóvil directo al portón principal, los padres deben detenerse al costado de la avenida encendiendo luces de baliza para intentar frenar el flujo vehicular y resguardar la caminata de los estudiantes.

“Me toca quedarme estacionado sobre la avenida Sacramento con la luz de stop encendida para hacerle señas a los conductores de que aminoren la marcha, pero nadie hace caso. Los colectivos, las motos... nadie respeta. Y el semáforo está instalado hace muchísimo tiempo sin funcionar”, destacó el padre del estudiante internado en el IPS.

Miles de estudiantes arriesgan sus vidas al salir del colegio por la mala señalización semafórica en el sitio
Miles de estudiantes arriesgan sus vidas al salir del colegio por la mala señalización semafórica en el sitio

Semáforo inoperativo desde 2024 y pedidos “cajoneados”

La frustración de los padres no solo apunta al imprudente conductor que atropelló al adolescente, sino muy especialmente a las autoridades de la Municipalidad de Asunción. Marcela Barrios, representante de los padres del Colegio Técnico Javier, denunció públicamente una desidia estatal inadmisible en una zona escolar transitada diariamente por más de 1.200 familias.

Según detallaron los tutores, el artefacto semafórico ubicado en el cruce estratégico de la Avda. Santísimo Sacramento y Molas López fue instalado tras la finalización de obras viales en 2024, pero nunca llegó a ponerse en funcionamiento.

En febrero de este mismo año, tras registrarse un atropello previo a una niña en las inmediaciones, la comunidad educativa formalizó un pedido institucional solicitando reductores de velocidad (lomadas, ojos de gato y señalización visible). Sin embargo, el documento durmió en las dependencias municipales sin respuesta concreta.

Ultimátum ciudadano a la Comuna asuncena

Tras la reciente tragedia, la indignación popular alcanzó su punto máximo. Acompañados por representantes municipales, una delegación de madres ingresó formalmente un nuevo pedido respaldado por la firma de más de 200 tutores ante la Junta Municipal de Asunción.

Los padres advirtieron que, si las autoridades de la Comuna no intervienen de forma inmediata para reparar la red semafórica e instalar reductores de velocidad, la propia comunidad contratará empresas privadas de construcción para bloquear la avenida e instalar lomadas por cuenta propia.

“No podemos permitir que nuestros hijos sigan accidentándose ni falleciendo. Si los políticos no lo hacen, lo vamos a hacer nosotros”, aseveró Barrios.

Hombre tendido en el suelo con herida en la pierna, rodeado por testigos y un motociclista con casco atento a la situación.
El estudiante resultó con algunas lesiones, por lo que fue derivado para su atención en un sanatorio privado

Alarma por el inminente colapso de la Avda. Sacramento

La preocupación de los padres y del cuerpo docente va en aumento ante las obras programadas en la ciudad, en particular el próximo cierre de la Avda. Artigas para trabajos de infraestructura. Esta medida desviará un volumen masivo de tráfico hacia la Avda. Santísimo Sacramento, transformándola en la vía alternativa principal.

Sin un semáforo operativo, sin lomadas ni señalización preventiva para los más de 1.200 alumnos que deben cruzar diariamente a pie, los padres advierten que la zona se convertirá en una “trampa mortal”.

Por ello, reiteraron su ultimátum: si la Municipalidad no inicia las obras en los próximos días, la ciudadanía tomará el control vial con personal de construcción contratado de forma independiente.