La ultraderechista Marine Le Pen, que encabeza las encuestas; el izquierdista Jean-Luc Mélenchon, que se perfila como el más probable para el cara a cara en la segunda vuelta; los centristas Édouard Philippe y Gabriel Attal, el socialdemócrata Raphaël Glucksmann, el conservador Bruno Retailleau y la ecologista Marine Tondelier participarán en el encuentro, que se celebrará en Roland-Garros ocho meses antes de los comicios.
A diferencia de los debates electorales tradicionales, las preguntas no procederán de periodistas, sino de cinco empresarios seleccionados por el Movimiento de Empresas de Francia (Medef) para representar a compañías de distintos tamaños y sectores.
Los empresarios abordarán cuestiones como los costes laborales, los impuestos, el empleo y la formación, las pensiones, la deuda pública, las herencias y las medidas destinadas a mejorar el poder adquisitivo.
"Esta es una oportunidad para que se oiga nuestra voz y plantear las preguntas relacionadas con los problemas que afrontamos", dijo Vincent Furlan, fundador de una agencia de selección de personal y miembro del Comex 40 de Medef, una red de jóvenes empresarios y dirigentes empresariales dentro de la patronal.
Los empresarios han advertido de que esperan respuestas concretas de los candidatos y no compromisos genéricos. Joris Brajon, director ejecutivo de la empresa logística Joker Log, dijo que no se conformarán con "respuestas apresuradas" o diseñadas para satisfacer a determinados sectores del electorado, según recoge Le Figaro.
El debate se celebrará en un momento en que la economía y el poder adquisitivo figuran entre las principales preocupaciones de los franceses. Una encuesta de Toluna-Harris Interactive para M6 y RTL sitúa el poder adquisitivo como la principal prioridad para el 52 % de los encuestados, por delante de la sanidad, la inmigración y las pensiones.
Precisamente, las pensiones serán uno de los asuntos más sensibles de la campaña. La reciente suspensión de la reforma impulsada durante el mandato de la ex primera ministra Élisabeth Borne dejó pendiente el futuro del sistema, mientras el Consejo de Orientación de las Pensiones (COR) prevé un deterioro de sus cuentas a largo plazo.
La deuda pública constituirá otro de los principales frentes económicos, pues el endeudamiento de Francia alcanzó los 3,536 billones de euros a finales de marzo, equivalentes al 117,5 % del producto interior bruto.
Las diferencias entre los candidatos son especialmente marcadas en materia fiscal y de poder adquisitivo. En el campo de la izquierda, Mélenchon defiende un aumento del salario mínimo y el control de los precios de determinados productos esenciales, mientras Glucksmann apuesta por una mayor redistribución mediante impuestos sobre las rentas más altas y las grandes herencias.
En el centro y la derecha, Philippe, Attal y Retailleau ponen el foco, con diferentes propuestas, en la reducción de los costes laborales para favorecer la remuneración del trabajo.
Le Pen, que parte como favorita en los sondeos, defiende entre otras medidas una reducción del IVA sobre la energía para aliviar la presión sobre los hogares.
El presidente de Medef, Patrick Martin, ha pedido a los candidatos -cuya lista se sigue ampliando- que demuestren "valentía" y escuchen las demandas del mundo empresarial.
El conservador Xavier Bertrand, presidente de la región de Altos de Francia, confirmó hoy en el Encuentro de Empresarios de Francia (REF) del Medef que se presentará como candidato en las próximas elecciones presidenciales; mientras que desde el campo socialista el expresidente François Hollande acaba de dar un paso más hacia su candidatura en una entrevista publicada la víspera por Le Point: Irá, dijo, "si la situación lo exige".