El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, declaró en un comunicado que el Gobierno del presidente Donald Trump “toma nota” del resultado del referéndum en el que cerca del 53 % de los votantes se opusieron a retomar las conversaciones con Bruselas.
Asimismo, reiteró que la Casa Blanca espera fortalecer la asociación con Islandia en todos los ámbitos —incluidos la seguridad, la energía, la innovación y los vínculos económicos y culturales— para seguir avanzando en la visión compartida de paz y prosperidad
“Respetamos la decisión soberana del pueblo islandés y expresamos nuestra confianza en la trayectoria continua de Islandia como aliado sólido y valioso de la OTAN y socio cercano de Estados Unidos y Europa”, agregó Pigott.
La votación sobre el referéndum estuvo marcada por cuestiones como la soberanía nacional, el control de los recursos naturales -en especial, la pesca- y el coste de vida en un contexto de incertidumbre por las amenazas de anexión del presidente Trump a la vecina Groenlandia, un territorio autónomo que forma parte de Dinamarca.