En un post divulgado en las redes sociales, la organización señaló que esa circunstancia ocasionó "costos adicionales en los traslados, mayores retos logísticos" y "demora en las entregas a las personas beneficiadas".
Sin embargo, el organismo internacional afirmó que, "en cualquier caso, ya están en Cuba 213.000 frascos de prenatales, adquiridos por UNICEF Cuba, con apoyo del Gobierno de Corea del Sur, que beneficiarán la salud y la nutrición de alrededor de 30.430 mujeres embarazadas y en período de lactancia".
"Que nada detenga el trabajo humanitario", subrayó.
La pasada semana el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Cuba explicó que, ante la imposibilidad de realizar el envío marítimo del donativo de frascos de suplementos prenatales tuvo que optar por la vía aérea entre Ciudad de Panamá y La Habana.
Esa gestión implicó costos adicionales, que la agencia de la ONU cubrió con sus propios recursos, y aseguró que el propósito de "salvar vidas no puede esperar".
Además indicó entonces que el objetivo es que las cubanas embarazadas dispongan de los frascos prenatales para el tratamiento completo requerido durante el embarazo y la etapa de lactancia materna.
La donación llegó al país caribeño en un contexto de profunda crisis económica, marcado por la escasez de productos básicos como alimentos y medicinas.
Esa situación se ha agravado progresivamente por el impacto del bloqueo petrolero aplicado por EE.UU. desde enero a la isla, a lo que ha sumado sanciones adicionales contra sectores vitales de la economía y a las empresas que mantienen negocios con el Gobierno cubano.
Se ha agudizado más a partir de que el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó el 1 de mayo la Orden Ejecutiva 14404, que amenaza con congelar los activos en territorio estadounidense de particulares o empresas que trabajen o hayan trabajado para el Gobierno de La Habana, así como de quienes le hayan apoyado financiera, material o tecnológicamente.
A raíz de esa medida, las dos principales navieras internacionales que operaban con Cuba, la francesa CMA CGM y la alemana Hapag-Lloyd, decidieron dejar de aceptar nuevos pedidos vinculados a la isla.
En ese sentido, a finales del pasado julio el viceprimer ministro y responsable de la cartera del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva, denunció que las sanciones de Washington mantenían retenidos en diversos puertos del Caribe más de 7.000 contenedores con alimentos, recursos para los sectores energético e hidráulico y medicamentos.
Asimismo, la empresa estatal Medicuba también reportó la inmovilización de dos contenedores con una carga de un medicamento para el tratamiento de la epilepsia en el puerto colombiano de Cartagena de Indias porque la naviera alemana Hapag-Lloyd se había negado a entregar el flete, alegando el cumplimiento del bloqueo estadounidense.