“Un castigo duro le espera a los agresores, EE.UU. se arrepentirá de los nuevos ataques.”, dijo en X el portavoz de la Guardia Revolucionaria, el general de brigada Hosein Mohebi.
El Estado Mayor de Fuerzas Armadas iraníes aseguró por su parte en un comunicado que “asestará golpes aplastantes y devastadores al enemigo estadounidense, cobarde y malicioso”.
El Ejército de Estados Unidos bombardeó este martes a Irán por segunda vez en una semana en medio de un incremento de las tensiones en el estrecho de Ormuz y las ofensivas iraníes contra bases estadounidenses, según informó el Comando Central de EE.UU. (Centcom).
El organismo militar, con sede en Florida, señaló en sus redes sociales que a las 12:00 hora del este de Estados Unidos (16:00 GMT), "las fuerzas de EE.UU. comenzaron a ejecutar ataques contra objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) en Irán", sin precisar cuáles.
"Los ataques se producen tras los recientes intentos de agresión por parte del CGRI contra el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz y contra los miembros del servicio militar estadounidense desplegados en la región", indicó el Centcom en su breve comunicado, de solo un párrafo.
Medios iraníes informaron de explosiones en varios puntos del suroeste iraní como la ciudad costera de Bandar Abás y la isla de Qeshm, pero no han dado más detalles.
Esta es la segunda agresión desde que Estados Unidos atacara, entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, la isla de Larak, desde donde Teherán se preparaba para lanzar cohetes cargados con minas marinas al estrecho de Ormuz, según Washington, en un ataque en el que murieron dos personas.
Irán respondió con ataques contra bases estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes, sin daños reportados por ahora, en el primer intercambio de hostilidades militares en un mes.
Además, el presidente del Parlamento y jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó este martes que si Estados Unidos intensifica el bloqueo marítimo a sus buques y puertos, Irán responderá militarmente.
El estrecho de Ormuz se ha convertido para Irán en su principal medida de presión en la guerra que comenzó el 28 de febrero, con la que ha paralizado casi todas las exportaciones de petróleo y exige a los buques que lo quieran cruzar que obtengan su permiso.
Pero en las últimas semanas Estados Unidos ha restablecido parte del tráfico marítimo en el estrecho a lo largo de una ruta meridional cercana a Omán, según coinciden expertos en petróleo y Oriente Medio.