Solo hubo que lamentar una muerte, pero de carácter accidental, cuando un hombre que huía de un registro policial cayó en el canal cercano de Kensal Road y se ahogó, a pesar de que los canales londinenses tienen muy poca profundidad.
La policía -que desplegó a 7.000 agentes, muy visibles en la zona durante los dos días- requisó 62 armas blancas y un arma de fuego, pero solo se registraron dos ataques, en ambos casos apuñalamientos sin consecuencias graves.
Además, las numerosas cámaras instaladas en las calles y estaciones de metro permitieron interceptar a 43 individuos que constan en el registro de delincuentes sexuales, de los que seis fueron detenidos por infringir la libertad condicional.
Se calcula que el carnaval de Notting Hill -nacido como una reivindicación de la cultura caribeña, y particularmente jamaicana- ha atraído este año a cerca de dos millones de visitantes, lo que lo convierte en una de las fiestas callejeras más populares de Europa y del mundo.
Las cifras demuestran que la seguridad ha mejorado con respecto a los últimos años, sobre todo desde 2024, cuando hubo un asesinato y ocho apuñalamientos durante los dos días de carnaval.