"Lamento que Rusia haya dado este paso y vaya a cerrar el Instituto Goethe", declaró Wadephul en una rueda de prensa conjunta en el llamado formato de Weimar con sus homólogos francés, Jean-Noël Barrot, y polaco, Radoslaw Sikorski, al destacar la importante función como puente cultural que este centro ha desempeñado también en Rusia.
Agregó que Alemania habría estado dispuesta a continuar con su actividad, lo que, en su opinión, habría sido lo correcto, porque, los ciudadanos de Rusia y Alemania, dijo, siempre han mantenido por lo general una relación buena.
"El problema es de hecho la cúpula rusa en la situación actual", señaló, y recordó que las medidas adoptadas por Alemania en respuesta al ataque híbrido con el cierre del consulado ruso en Bonn y la cancelación del contrato con la Casa Rusa en Berlín son "una reacción al comportamiento previo de Rusia".
Al mismo tiempo afirmó que Alemania "no se hace ilusiones" en lo que respecta a las relaciones con Rusia y subrayó que Berlín siempre ha estado dispuesta a mantener un diálogo razonable con Moscú.
La condición previa para ello es que Rusia ponga fin de una vez por todas a su guerra de agresión contra Ucrania y, sobre todo, que se abstenga de todo tipo de ataques contra Alemania y sus aliados, subrayó.
Destacó que muchos países de Europa, sobre todo los del este, enfrentan constantemente violaciones de su soberanía por parte de Rusia, "y eso debe cesar".
Ese es para Alemania el requisito previo para "unas relaciones normales y razonables, que desde la perspectiva actual parecen muy lejanas", insistió.
"Hemos dejado claro a Rusia que no nos dejaremos intimidar y que mantenemos una postura clara, que permanecemos unidos en solidaridad", añadió Wadephul, quien agradeció a sus socios la solidaridad mostrada con Alemania.