Los sistemas de defensas aéreas derribaron varios drones sobre la gobernación de Taiz, mientras que los misiles "no tuvieron ningún impacto en las operaciones de combate" de las tropas estacionadas en la costa occidental, apuntó en X el centro de prensa del Ejército.
La fuente también señaló que las Fuerzas Armadas neutralizaron fuentes de "amenazas y fuego hostil" en Al-Kudhah, al oeste de Taiz, en el contexto de enfrentamientos armados en la zona.
Esto se produce en medio del recrudecimiento del conflicto en varios frentes en Yemen y fuera de las fronteras del país, ya que los rebeldes han lanzado ataques contra buques comerciales en el mar Rojo en las últimas semanas, así como contra infraestructura energética de Arabia Saudí.
En paralelo, los hutíes, uno de los pocos grupos activos aliados de Irán que todavía mantienen una fuerza considerable, han emprendido ofensivas militares contra territorio bajo control del Gobierno yemení, especialmente en Marib -una provincia rica en petróleo- y la costa del mar Rojo.
El nuevo estallido de la violencia en Yemen amenaza con reactivar un conflicto que ha permanecido en gran medida congelado desde 2022, cuando los hutíes y el Gobierno acordaron una tregua mediada por la ONU que, pese a que expiró poco después, se ha mantenido hasta el inicio de esta escalada de mediados de julio.