Jerusalén, sin café en 'sabbat': local cerrará tras meses de lucha con ultraortodoxos

Jerusalén, 4 sep (EFE).- Tras casi dos meses de lucha por mantenerse abierto en 'sabbat', el café BaSimtá ('En el Callejón', en hebreo) de Jerusalén Oeste decidió cerrar sus puertas los sábados a partir de esta semana por la presión de los vecinos judíos ultraortodoxos que, durante el verano, protestaron e impidieron al establecimiento funcionar con normalidad.

Al grito de "¡'Shabbos', 'shabbos'!" ('sabbat' en yidis), cientos de religiosos -en su mayoría varones y menores de edad- se manifestaron a las puertas de la cafetería durante los meses de julio y agosto. Algunos de ellos llegaron a organizar barricadas, y otros incluso taponaron la cerradura con pegamento en alguna ocasión.

En respuesta, el BaSimtá -que solo había abierto sus puertas a finales de junio- recibió también el apoyo de activistas defensores del secularismo provenientes de Jerusalén y otras partes de Israel.

Uno de ellos volvió este jueves, cuando los propietarios anunciaron la decisión, para despedir uno de los pocos lugares de la parte occidental de la ciudad santa donde hasta ahora se podía tomar un café y un dulce en sábado.

"Es un día muy triste para Jerusalén. Que la violencia obligue a un negocio a cerrar es una muy mala noticia. No podemos permitir que el terrorismo religioso dicte cómo el resto hemos de vivir nuestras vidas. Estuvimos aquí luchando cada 'sabbat'", cuenta a EFE el israelí Adir Schwarz.

Además de cliente del BaSimtá, Schwarz es vicealcalde de Jerusalén por Hitorerut! (¡Despertar!, en hebreo), un partido jerosolimitano que dice luchar por fortalecer los valores liberales en una ciudad donde, según la Oficina Central de Estadística de Israel, el 46 % de los judíos son ultraortodoxos y solo el 13 % se considera secular.

"Los partidos ultraortodoxos están en una situación tan desesperada de cara a las elecciones que hacen todo lo que pueden para movilizar a todo el mundo y despertar a su juventud", añade Schwarz, a menos de dos meses de que se celebren comicios legislativos en Israel.

"En Jerusalén hay gente violenta, pero debemos mantenerla al margen y no permitir que dicte la política", sentencia.

Al caso del BaSimtá se añade otro factor: la cafetería se fundó como proyecto de Jews for Jesus (Judíos con Jesús, en inglés), una congregación mesiánica con sede en Estados Unidos que, pese a no desmarcarse del judaísmo, defiende que Jesús de Nazaret es el mesías que el Antiguo Testamento prometió al pueblo hebreo.

Eli Birnbaum, director de la sucursal israelí de la organización, explica a EFE que el BaSimtá es el cuarto establecimiento que Judíos con Jesús posee en Jerusalén, aunque el único que abría los sábados.

"La gente nos decía: 'Necesitamos un sitio donde descansar los sábados. No queremos coger el coche para tomarnos un café'. Así que los líderes locales y yo propusimos abrir este local y probar qué tal le iba a un establecimiento que abriera en 'sabbat'", apunta Birnbaum.

El director de Judíos con Jesús en Israel asegura que, aunque cerrar los sábados será un "sacrificio", la decisión es necesaria: "Jesús predicó los caminos de la paz y del amor, y por eso hemos elegido este duro sacrificio, porque queremos mostrar amor a todas las partes implicadas en esta situación".

Pese al cierre, el dueño del establecimiento se enorgullece de que su cafetería se haya convertido, en cuestión de dos meses, en un lugar seguro para aquellos judíos que quieren "hablar de Jesús y amar al prójimo".

Birnbaum solo espera que la corta lucha del BaSimtá por ofrecer a la población judía de Jerusalén café y dulces cada sábado haya sido "un pequeño paso" para que la ciudad se convierta en un lugar "lleno de paz, y en el que se diga: 'Bendito el que viene en nombre del Señor'".

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