A la apertura del parqué neoyorquino, su principal indicador, el Dow Jones de Industriales perdía un 0,29 %, hasta los 53.531 puntos; el selectivo S&P 500 cedía un 0,12 %, hasta los 7.738 enteros; y el tecnológico Nasdaq sumaba un 0,05 %, hasta las 26.597 unidades.
El último informe del BLS reveló que en agosto se crearon 162.000 puestos de trabajo, por encima de los 53.000 empleos previstos por los analistas, mientras que la tasa de desempleo se mantuvo en el 4,1 %.
Además, la cifra de empleo de junio se revisó al alza y pasó de 20.000 a 31.000, al igual que el dato de julio, que se recuperó de una caída de 23.000 puestos a registrar una ganancia de 21.000, para un aumento conjunto de 55.000 plazas con respecto a los informes iniciales.
La noticia, aunque positiva para los hogares, alertó a los analistas por el miedo a que la economía estadounidense se acabe calentando demasiado y dispare la inflación.
El rápido crecimiento del empleo y una inflación en niveles elevados, sumado a una prolongación de la guerra en Oriente Medio, aumentan la presión contra el banco central para subir el precio del dinero antes de final de año.
De hecho, los temores inflacionarios tras la vuelta de las hostilidades entre EE.UU. e Irán ya provocaron una oleada de ventas esta semana en los bonos del Tesoro de EE.UU., lo que disparó su rendimiento a niveles no vistos desde noviembre de 2023.
En la apertura de Wall Street, el rendimiento del bono a 2 años se situó el 4,374 %, el del bono a 10 años en el 4,766 % y el de 30 en el 5,231 %. Por su parte, el petróleo intermedio de Texas (WTI) bajaba un 1,98 %, hasta 89,49 dólares el barril.
El oro se devaluaba un 1,69 %, hasta 4.463 dólares la onza; y la plata un 2,24 %, hasta 66,18 dólares la onza.