El titular del Cervantes, durante una visita a São Paulo, aseguró que la revocación en 2017 de la ley que garantizaba la oferta del español como segunda lengua en la secundaria no supuso "un peligro para la presencia del español en Brasil", aunque subrayó que fue "un sinsentido".
"Las condiciones geográficas, las condiciones sociales y culturales hacen que el español se haya mantenido como una lengua de interés en estos últimos años, después de retirada la ley", dijo Montero en declaraciones a EFE.
En los ocho centros del Instituto Cervantes en Brasil, ese interés se ha traducido en aumentos de las matriculaciones. Tan solo en el de São Paulo, el más importante del país, han crecido el 7 % en este curso, con respecto al año pasado.
El responsable del Cervantes aseguró que la institución quiere dar "una profundidad cultural muy grande" a su presencia en Brasil, dando impulso a la labor que estos centros tienen como espacios de difusión de la literatura, el cine y el arte en español y como lugares de encuentro entre las comunidades latinoamericanas.
Para García Montero, esa dimensión cultural cobra especial relevancia en un momento de auge de los discursos identitarios y de repliegue nacional.
En este contexto, señaló que la cooperación entre los países de habla española y portuguesa puede contribuir a defender una comunidad basada en la multiculturalidad.
"En una época en la que vuelven a imponerse los imperialismos y las identidades que desprecian al otro desde un punto de vista muy autoritario, está muy bien que países tan importantes como los de habla española o habla portuguesa se unan para defender la multiculturalidad", afirmó.
Para mostrar la pujanza del español en Brasil, García Montero destacó datos del estudio Observatorio Global del Español, según los cuales viven 20 millones de hispanohablantes en el país, lo que supone casi una décima parte de la población.
El perfil es variado e incluye habitantes de la franja de frontera, brasileños que han vivido en España o América Latina, o inmigrantes de esos países y sus descendientes.
García Montero viajó a Brasil para acudir a la Bienal Internacional del Libro de São Paulo, una de las mayores citas literarias de América Latina, que inauguró este viernes su 28ª edición, con España como país invitado.