El Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud libanés elevó este domingo en un comunicado a 4.362 los muertos y a 12.378 los heridos por "la agresión" del Estado judío contra diferentes puntos del Líbano, pero que se ha concentrado especialmente en el sur del país mediterráneo.
Hizbulá e Israel ya se enzarzaron en un conflicto tras el estallido de la guerra de la Franja de Gaza en octubre de 2023, que se detuvo con un acuerdo de alto el fuego mediado por Washington en noviembre de 2024, aunque se registraron violaciones del pacto por ambas partes beligerantes.
"De este modo, el número total de víctimas de la agresión desde el 8 de octubre de 2023 hasta hoy asciende a 8.929 mártires y 30.614 heridos", añadió el departamento libanés, que publicó el cómputo total de víctimas desde el inicio de la violencia entre Hizbulá e Israel hace casi tres años.
Este mismo domingo, al menos cuatro personas murieron y otras 20 resultaron heridas en ataques israelíes contra la ciudad meridional libanesa de Nabatieh, una acción que fue condenada por el presidente del Líbano, Joseph Aoun, tras alertar de una "peligrosa escalada".
Israel afirmó que sus fuerzas respondían al lanzamiento de dos drones lanzados por Hizbulá contra soldados israelíes que operaban en la denominada "Zona de Seguridad" del sur del Líbano -el área de operaciones que Israel ha delimitado en el país- y anunció que uno de ellos había sido derribado.
Los gobiernos del Líbano e Israel han mantenido en los últimos meses varias rondas de negociaciones -en las que Hizbulá no participa y que rechaza- para detener la violencia, unas conversaciones que dieron lugar en junio a un acuerdo marco que estipula la retirada gradual de las tropas israelíes de las zonas que ocupan en el sur del país, con la condición de que la formación libanesa se desarme.