En su informe anual sobre las reformas fiscales publicado este martes, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) explica que la fiscalidad en Colombia disminuyó ese año en 2,21 puntos de PIB cuando en los 36 países miembros para los que hay datos preliminares aumentó de media cuatro décimas, del 33,7 % al 34,1 % del PIB.
En ese mismo ejercicio, los otros países de la organización en los que más cayó la fiscalidad fueron Corea del Sur (1,54 puntos de PIB), Noruega (1,44 puntos) y Nueva Zelanda (0,83 puntos).
En el caso de Colombia, el descenso general se explica en buena medida por una caída de los ingresos por el impuesto de sociedades (de 1,77 puntos de PIB) a lo que se añadieron bajas importantes en los impuestos a la propiedad (0,31 puntos).
Esas reducciones contrastan con la evolución en Lituania, que fue el miembro en el que más aumentó el peso de los impuestos en 2024 (2,4 puntos de PIB más), seguido de Eslovenia (1,93 puntos).
España fue uno de los 22 países de la OCDE en que se incrementó ese año la fiscalidad, en concreto en 0,27 puntos de PIB, y eso por subidas del impuesto sobre la renta (0,18 puntos), del impuesto de sociedades (0,07 puntos) y de las cotizaciones sociales (0,07 puntos) que sólo fueron compensadas por caídas en los impuestos a la propiedad (0,01 puntos) y al consumo, como el IVA (0,05 puntos).
Los autores del estudio, que en esta edición incluía datos no sólo de la organización, sino de 92 jurisdicciones en total, indican que en el conjunto de la OCDE la tasa de fiscalidad desde 1990 ha permanecido bastante estable, fluctuando entre el 33 % y el 34 % del PIB, aunque varía significativamente entre unos y otros países.
De hecho, los países de altos ingresos suelen tener un nivel de fiscalidad más elevado, por encima del 30 %, mientras que los de ingresos medios rondan el 20 %.
Los autores del informe señalan que en 2025 por tercer año consecutivo el tipo del impuesto de sociedades en los países de la OCDE permaneció estable, lo que confirma que se puso fin a la tendencia a la baja de los dos decenios precedentes.
Aunque las tasas del impuesto de sociedades han subido en algunos países, la base impositiva en muchos casos ha disminuido con exenciones a diversos tipos de inversiones, sobre todo en la transición energética, en tecnologías o en investigación.
En un movimiento que se ha constatado en los años más recientes, más países incrementaron en 2025 los impuestos a los bancos o a otras entidades financieras, como Israel (lo anunció en diciembre), Bélgica, Colombia, Italia, Eslovaquia o Polonia.