Las muertes por bombas de racimo se triplican en el último año, con amplio uso en Ucrania

Ginebra, 8 sep (EFE).- Al menos 1.063 personas murieron por bombas de racimo en 2025, una cifra que supera en más del triple a las víctimas de 2024 (314), pese a la prohibición de este armamento por la Convención de Oslo, denuncia este martes el informe anual publicado por la alianza de ONG Cluster Monitor Coalition (CMC).

La cifra es según CMC una de las más altas nunca antes registradas, y refleja sobre todo el amplio uso de estas armas por Ucrania y Rusia, ya que en el territorio ucraniano hubo 927 muertes causadas por este armamento el pasado año, la cifra más alta a nivel mundial por cuarto año consecutivo.

También se registraron bajas por municiones de racimo en Afganistán, Camboya, Irak, Laos, Líbano, Birmania (Myanmar), Siria y Rusia, indicó el informe anual de la coalición.

El año 2025 también estuvo marcado por la primera retirada de un país de la Convención de Oslo, ya que Lituania formalizó su salida en marzo.

El tratado cuenta con 112 Estados parte y 12 signatarios, aunque entre ellos no figuran potencias militares como Estados Unidos, Rusia, China o la India.

"La convención sigue brindando beneficios a las comunidades afectadas, pero el creciente número de víctimas, y el continuado uso, producción y transferencia de estas armas por Estados no firmantes son claras advertencias de que los logros no pueden darse por sentados", subrayó la directora de CMC, Tamar Gabelnick.

El informe señala que el pasado año al menos cinco países, ninguno de ellos firmante de la convención, han utilizado bombas de racimo en conflicto en 2025 y 2026: Irán en Israel, Tailandia contra Camboya, Ucrania y Rusia en su enfrentamiento mutuo y el ejército birmano en sus ataques a grupos insurgentes del interior del país.

También se denunció su posible uso en Malí y por parte de fuerzas armadas como las de Israel, Pakistán y Estados Unidos, así como por las milicias hutíes que operan en Yemen.

Según CMC, 18 países aún producen municiones en racimo o se reservan el derecho a hacerlo, y en el periodo estudiado se confirmó su fabricación en China, India, Israel, Birmania, las dos Coreas, Polonia, Rumanía y Rusia.

Unos 29 países están contaminados por restos de bombas de racimo, entre ellos uno de Latinoamérica (Chile), según muestran los datos del informe de la coalición, en el que se recuerda que un 87 % de las víctimas de estas armas prohibidas son civiles.

CMC destacó que 42 Estados parte han destruido todas sus reservas declaradas, lo que ha supuesto la eliminación colectiva de 1,49 millones de municiones en racimo, mientras que la superficie de terreno limpiado de este armamento aumentó un 15 % el pasado año con respecto al anterior.

El informe se publica a una semana de que en la capital de Laos, Vientiane, se celebre la III Conferencia de Examen de la Convención de 2008, 16 años después de su entrada en vigor y de que la ciudad del sureste asiático fuera sede de la primera reunión de Estados parte.

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