Durante un período de 20 minutos - entre las 21.45 y las 22.10 horas del viernes - ningún avión pudo aterrizar en el aeropuerto belga, lo que afectó a tres vuelos que tuvieron que tomar un desvío pero finalmente pudieron aterrizar, según informó un portavoz del aeropuerto a través de la agencia de noticias Belga.
Según medios locales, durante ese tiempo se realizaron una serie de comprobaciones que concluyeron que no había ningún riesgo y permitieron reanudar el tráfico aéreo.