Kazajistán, Malasia, Nigeria, Uganda, Uzbekistán, Vietnam, Tailandia, Bielorrusia, Cuba y Bolivia integran la categoría de "países socios", creada para acercar nuevos gobiernos al bloque sin ampliar de inmediato el núcleo de miembros de pleno derecho.
Varios de ellos han llegado además a Nueva Delhi con representación al más alto nivel, entre ellos el presidente kazajo, Kassym-Jomart Tokayev; el primer ministro malasio, Anwar Ibrahim; la vicepresidenta ugandesa, Jessica Alupo, y el vicepresidente nigeriano, Kashim Shettima.
En Asia Central están Kazajistán y Uzbekistán; en el Sudeste Asiático, Malasia, Tailandia y Vietnam; en África, Nigeria y Uganda; y en América Latina y el Caribe, Bolivia y Cuba. Bielorrusia completa un grupo que extiende la presencia política del bloque mucho más allá de sus once miembros.
La categoría nació en 2024, después de que los BRICS protagonizaran su mayor ampliación desde su creación y pasaran a reunir once miembros, un crecimiento que aumentó su peso internacional pero también hizo más difícil una de sus reglas básicas, la toma de decisiones por consenso.
Los socios ofrecen una fórmula intermedia porque pueden participar en cumbres y determinadas reuniones ministeriales y sumarse a algunas iniciativas del grupo, pero no tienen el mismo papel que los miembros en la adopción de decisiones.
El estatus permite a los BRICS acercar países interesados en el grupo sin comprometerse a una nueva ampliación inmediata y ofrece a esos gobiernos acceso político a una red en la que están China, India y Rusia sin exigirles una alineación completa con las posiciones del bloque.
Junto a gobiernos muy próximos a Moscú o Pekín aparecen países como Malasia, Tailandia o Vietnam, que mantienen importantes relaciones económicas y estratégicas con Estados Unidos y otras potencias occidentales.
La existencia de esta segunda corona permite además a los BRICS ensanchar su alcance geográfico y político sin multiplicar todavía más las dificultades para alcanzar consensos dentro del núcleo.