El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, afirmó en un comunicado que el nuevo ataque tuvo como objetivo la base áerea Rey Khalid, en la provincia de Khamis Mushait, en el sur de ese reino árabe, considerado el principal apoyo a las fuerzas del Gobierno yemení internacionalmente reconocido, y que han ido retrocediendo en las últimas semanas ante la rápida ofensiva de el grupo apoyado por Irán en la costa occidental del Yemen.
"Las Fuerzas Armadas Yemeníes (como se autodefinen los hutíes) llevaron a cabo una operación militar precisa y extensa contra instalaciones e infraestructura militar (saudí), incluyendo hangares de aeronaves, instalaciones de radar, pistas de aterrizaje, depósitos de municiones y otros objetivos en la Base Aérea Rey Khalid en Khamis Mushait", dijo Sarea.
Aseguró que en el ataque los hutíes utilizaron "decenas de misiles balísticos y drones", y que éstos "fueron precisos y directos, gracias al poder divino".
El vocero hutí advirtió que los insurgentes yemeníes "continuarán sus operaciones militares cualitativas hacia el interior de Arabia Saudí mientras este continúe su injusta agresión contra nuestro pueblo, y cualquier nueva agresión será respondida con operaciones más amplias e intensas, si Dios quiere".
Sarea reiteró que el ataque de este lunes contra el vecino del norte del Yemen va en respuesta a "la brutal agresión saudí dirigida contra nuestro país y nuestro pueblo, y ante la escalada que está llevando a cabo mediante el lanzamiento de más de 300 ataques durante los últimos cinco días con aviones de guerra saudíes".
Alegó que los ataques saudíes cubrieron "la mayoría de las gobernaciones yemeníes, despegando desde las bases (saudíes) de Khamis Mushait y Taif".
Arabia Saudí, que interviene en el Yemen desde 2015, no ha comentado aún las afirmaciones del portavoz militar hutí, si bien la Defensa Civil saudí ha publicado en sus cuentas en las redes varias alertas de la "Plataforma Nacional de Alerta Temprana" en las provincias de Khamis Mushait y Abha, ambos en el sur del reino árabe.
Se trata del tercer ataque declarado con misiles y drones de los hutíes contra instalaciones civiles y de energía saudíes desde que en agosto los rebeldes yemeníes proiraníes iniciaran su ofensiva en la que se hicieron con el control de toda la costa yemení hasta el estrecho de Bab el Mandeb, vital para el comercio marítimo internacional.