El resultado preliminar puede cambiar dentro de dos días, cuando se contabilicen los "votos del miércoles", es decir, los votos anticipados que hayan llegado con retraso y los procedentes del extranjero.
El sistema electoral sueco consta de 6.312 distritos, de los que se ha contabilizado el cien por cien.
A esos se añaden otros 314, los denominados "uppsamlingsdistrikt" (distritos de recolección), unas circunscripciones ficticias en las que se agrupan los "votos del miércoles".
El próximo fin de semana se espera el resultado definitivo.
Actualmente, con el resultado preliminar, el bloque opositor de centroizquierda o roji-verde lleva una ventaja de tres escaños (176) sobre el bloque gubernamental del primer ministro, el conservador Ulf Kristersson (173), el 49,6 % frente al 49 %.
En las últimas elecciones, en 2022, el miércoles siguiente a los comicios se contabilizaron algo más de 220.000 papeletas, por lo que pueden tener importancia si se considera que ahora mismo solo 32.000 votos separan a ambos bloques.
El voto exterior tampoco ha tenido históricamente mucha influencia en el resultado electoral final en Suecia, con alguna excepción, como en 1979, cuando la izquierda liderada por el socialdemócrata Olof Palme perdió los comicios por las papeletas del extranjero, después de que sólo 8.500 votos separasen a ambos bloques la noche electoral.
"Si esto se mantiene, el gobierno de Ulf Kristersson habrá caído", afirmó el secretario del Partido Socialdemócrata, la fuerza más votada, Tobias Baudin. "Entonces será (la líder del partido) Magdalena Andersson quien se convierta en la nueva primera ministra", dijo este lunes, si bien predijo un proceso largo y lleno de "altibajos".
Sin embargo, el líder de los Moderados, Ulf Kristersson, no ha perdido la esperanza de continuar como primer ministro, incluso si el bloque opositor obtiene más escaños, porque considera que Andersson tendrá dificultades para reunir a los partidos Socialdemócrata, los Verdes, la Izquierda y el Centro en una alianza de gobierno.
Kristersson abrió la puerta durante la noche electoral a buscar nuevas alianzas para conseguir apoyo para un Gobierno de centroderecha.
Pero para ello necesita atraer al Partido del Centro, que había presentado a Andersson como su candidata a primera ministra durante la campaña electoral.
Anteriormente, esa fuerza política ha rechazado respaldar a gobiernos que incluyeran al Partido de Izquierda o a la ultraderecha (Demócratas de Suecia), que ha actuado de apoyo externo al Ejecutivo actual, pero que ha perdido su condición de segunda fuerza parlamentaria.
Kristersson se había comprometido hace unos meses a incluirlo por primera vez en un hipotético Gobierno de derecha.
"Ahora los votantes han hablado y le han suspendido a él (Kristersson) y a su Gobierno. Por lo tanto, han fracasado. Debería dimitir por iniciativa propia. En realidad, da igual: si no dimite voluntariamente, será destituido. Cómo lo haga depende de él", dijo este lunes Baudin tras una reunión del Partido Socialdemócrata.
Al mismo tiempo que los principales dirigentes del Partido Socialdemócrata se reunían en la sede del partido en Estocolmo, Kristersson convocó a la dirección del suyo.
"Tengo intención de mantener varias conversaciones. Tenemos un Gobierno estable en funciones que puede resolver todos los problemas que tenemos ahora mismo. Y volveré a hablar del tema cuando vea alguna oportunidad de avanzar", afirmó.
Esta noche, los líderes de los partidos que forman el bloque de centroderecha se reunirán para analizar la situación.
En todo caso, se espera que las negociaciones entre los partidos comiencen realmente solo cuando los resultados electorales sean completamente definitivos, el miércoles o incluso el jueves.
Kristersson no tiene que dimitir hasta que, eventualmente, pierda la votación parlamentaria sobre el cargo de primer ministro, que podría celebrarse dentro de unas semanas.
El próximo día 28 el nuevo Riksdag (Parlamento sueco) se reúne y elige a su presidente.
El día 29 es la fecha más temprana en la que el presidente del Parlamento puede proponer a un candidato a primer ministro.
Entonces el Riksdag recién elegido vota sobre el candidato. Si más de la mitad de los diputados votan en contra, el presidente del Parlamento inicia el proceso para buscar un nuevo candidato a primer ministro.