La visita de Chrieb a Bamako, acompañado de una nutrida delegación, se produce tres semanas después del viaje de Maiga a Argel con el objetivo de reforzar el acercamiento entre los dos vecinos del Sahel, una región marcada por grandes desafíos de inseguridad.
En declaraciones a la prensa tras la reunión con Ghrieb, el primer ministro maliense destacó la voluntad de ambos países de construir una región "próspera" y "segura".
"El objetivo que nos han encomendado los dos jefes de Estado es hacer realidad su visión, una visión que consiste en convertir nuestra región en una región próspera, segura y libre de cualquier forma de hegemonía, terrorismo y neocolonialismo", explicó Maiga.
Maiga hizo hincapié sobre la historia y la geografía compartidas por ambos países, y subrayó especialmente "la renovación de la visión" común a los presidentes de Mali, Assimi Goita, y Argelia, Abdelmayid Tebún.
Mali y Argelia empezaron en julio pasado a normalizar sus relaciones con el regreso de sus respectivos embajadores y la reapertura del espacio aéreo, tras una crisis diplomática de más de un año que se agravó tras el derribo en marzo de 2025 de un dron maliense por parte del Ejército argelino en una zona fronteriza.
Los dos países comparten una frontera de más de 1.300 kilómetros que atraviesa una amplia zona desértica del Sahel, una región donde operan grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico, además de movimientos independentistas del norte maliense.
Las relaciones comenzaron a deteriorarse tras la llegada al poder de la junta militar maliense, surgida de los golpes de Estado de 2020 y 2021.
Bamako acusó entonces a Argelia de hostilidad por acoger a opositores buscados por la justicia maliense, entre ellos políticos y rebeldes independentistas del norte, así como el influyente líder religioso Imam Dicko, crítico con la junta golpista.
La tensión aumentó después de que Mali abandonara en 2024 el "Acuerdo de Argel para la Paz y la Reconciliación", firmado en 2015 entre el Gobierno y representantes de grupos armados tuareg y árabes del norte.
Desde agosto de 2023, en el norte de Mali se registra una nueva escalada de enfrentamientos entre el Ejército y grupos independentistas en la órbita del Frente de Liberación del Azawad (FLA).