NUEVA YORK. Nueva York lidera una coalición contra la nueva estrategia de la Administración de Trump en materia migratoria, a la que también se han sumado las ciudades de Chicago, San Francisco y Seattle, así como el condado californiano de Santa Clara, el de King, en el estado de Washington, y la organización Public Rights Project.
La demanda, presentada ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, busca frenar la reforma de la regla de carga pública, que está previsto que entre en vigor este viernes.
“No queremos obtener una medida cautelar temporal, queremos detener por completo la implementación de esta norma”, aseguró Mamdani en una rueda de prensa en el consistorio junto a la fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, que lidera otra demanda contra la misma norma.
La nueva regla, que supone un retroceso respecto al marco establecido por el expresidente Joe Biden, otorgará mayor discrecionalidad a los funcionarios de inmigración para denegar permisos de residencia permanente a inmigrantes con altas probabilidades de depender principalmente de la ayuda económica del gobierno en el futuro.
“Que no quepa duda: se trata de un intento descarado de privar a los neoyorquinos de los servicios de los que dependen y de las prestaciones públicas a las que tienen derecho”, aseveró el alcalde.
El edil alertó de que algunas familias “ya han empezado a renunciar a servicios esenciales” por miedo a que en un futuro puedan utilizarlo para negarles su permiso en el país: “Se estima que hasta 4 millones de personas de todo el país podrían darse de baja solo de su seguro médico, incluidos 1,8 millones de niños”.
Mamdani avanzó que esto podría elevar “hasta en un 10,6 %” la tasa de mortalidad prematura entre las comunidades de inmigrantes en Nueva York en los próximos cinco años.
Algunos de los programas que se verían afectados incluyen el Medicaid, los cupones de alimentos SNAP o la asistencia de vivienda asequible.
“Vamos a agotar todos los recursos de que disponemos para cuidar de los neoyorquinos”, concluyó Mamdani, quien calificó de “cruel” la postura del Gobierno de Trump.