De acuerdo con el departamento, la aplicación de la pena de muerte se llevó a cabo en la región de Qassim, en el centro del país, contra un ciudadano paquistaní condenado por "asesinar deliberada y agresivamente a un expatriado como resultado de estar influenciado por la ideología terrorista, poseer armas y planear matar a otras personas".
Asimismo, Interior afirmó que, tras una investigación, el tribunal competente concluyó que el acusado cometió estos delitos, y después el Tribunal Supremo saudí dictó sentencia firme de pena de muerte, como "castigo discrecional" y se ejecutó este martes.
La Organización Saudí Europea para los Derechos Humanos (ESOHR, en inglés) informó el pasado mes de julio que Arabia Saudí había ejecutado a 108 personas en los primeros seis meses de 2026, lo que mantiene "un ritmo elevado" de aplicaciones de la pena capital, tras marcar un récord el año pasado.
De todas las ejecuciones llevadas a cabo durante el primer semestre, las relacionadas con drogas representaron el mayor porcentaje: 71 casos, un 66 %.
La ONG observó que, transcurridos los primeros seis meses de 2026, Arabia Saudí continúa aplicando sentencias de muerte a un ritmo acelerado, sin tener en cuenta sus obligaciones internacionales ni su legislación vigente.
Las autoridades saudíes ejecutaron al menos a 356 personas en 2025, lo que supone un nuevo récord en el país por el mayor número de ejecuciones en un año, de acuerdo con Amnistía Internacional y otras organizaciones.