Amin fue uno de los fotoperiodistas africanos más prestigiosos durante décadas, cubriendo guerras y golpes de Estado por todo el continente, y sus imágenes fueron usadas a menudo por medios de comunicación occidentales.
Saltó a la fama, sobre todo, por sus impactantes imágenes de la hambruna que sacudió Etiopía entre 1983 y 1985, que dieron la vuelta al mundo y ayudaron a movilizar una respuesta internacional a una crisis que causó entre 300.000 y 1,2 millones de muertos.
La exposición, titulada "Fragmentos de memoria: fotografías de la colección Mo Amin", se exhibe en The Good Grain, una popular cafetería-panadería artesanal de la capital keniana, y reúne objetos y fotos de su archivo, compuesto por 8,5 millones de imágenes.
"Calculamos que revisamos entre 50.000 y 60.000 imágenes para elegir sólo 34", explica a EFE uno de los comisarios, Michael Kainga.
La selección alterna fotografías famosas del reportero con objetos e imágenes menos conocidos de su archivo, como su pasaporte somalí o acreditaciones de prensa antiguas.
"Queríamos mostrar lo versátil que era Mo en su fotografía. Sí, cubrió política y situaciones como la hambruna de Etiopía, por la que fue muy conocido, pero también cubrió el día a día", afirma Kainga.
Esa es una de las ideas centrales de la muestra: la historia de África no está hecha sólo de imágenes icónicas.
También está en un hombre sentado en unos escalones, fumando y mirando un cartel de 'ujamaa', el socialismo africano impulsado por Julius Nyerere en Tanzania y que influyó en Mozambique, donde sale fotografiado ese señor.
La exposición funciona como una memoria incompleta que no pretende cerrar una historia.
"La memoria rara vez está completa. A veces recuerdas solo una parte y un amigo te recuerda la otra mitad", dice Kainga.
La muestra refleja que la lente de Amin captó casi cuatro décadas de historia: desde uno de los pioneros del atletismo en Kenia, Kibet Boit, preparándose para una carrera hacia 1950 hasta activistas prodemocracia kenianos recorriendo Nairobi en un camión en 1991.
Su objetivo también inmortalizó el asesinato del político keniano Tom Mboya en 1969, la asistencia del dictador ugandés Idi Amin -apodado "El carnicero de Uganda"- a una cumbre africana en 1970 o al papa Juan Pablo II junto al presidente keniano Daniel arap Moi en Nairobi en 1980.
Pero Amin también fotografió mujeres esperando en una clínica de planificación familiar de Nairobi, una subasta de un gallo para recaudar fondos para una escuela o las decoraciones ceremoniales de unas manos en Ghana.
Junto a presidentes, guerras y protestas aparecen así trabajadores, deportistas, calles, edificios y escenas cotidianas que muestran la diversidad del archivo.
Para Salim Amin, hijo del fotógrafo y presidente de CameraPix (empresa multimedia fundada por el mítico fotoperiodista), la exposición también pretende introducir a su padre "a nuevas generaciones".
"Yo lo conocía más como fotógrafo de noticias, cubriendo noticias de última hora, guerras, hambrunas, genocidios", comenta a EFE el hijo.
Pero al revisar el archivo, descubrió "otro lado" de su padre: el que mostraba "la belleza del continente", sus "personas, culturas y tradiciones".
Incluso en una zona bélica, recuerda, Amin podía captar "un momento extraño que era tranquilo e interesante".
Su padre no observaba África desde fuera. "Como nació aquí, como se crió en este continente, tenía una perspectiva muy diferente a los fotoperiodistas de fuera", sostiene.
Hablaba, según su hijo, catorce lenguas africanas y podía llegar a lugares y líderes inaccesibles para muchos fotógrafos extranjeros.
El recorrido de la exposición continúa fuera de The Good Grain, en la casa de Salim Amin, donde se conserva buena parte del archivo familiar: cámaras antiguas, cintas, fotografías, documentos y objetos personales, incluida la prótesis que Mo Amin usó tras perder un brazo en una explosión en la Guerra Civil de Etiopía en 1991.
"Definitivamente, es la memoria pública de África. Nosotros somos sólo custodios", subraya el hijo, que quiere digitalizar y convertir ese material en contenidos educativos para que nuevas generaciones aprendan la historia del continente a través de esas imágenes.
Nacido en Nairobi en 1943 en el seno de una familia de ascendencia punjabí, Mo Amin falleció en 1996 en un avión de Ethiopian Airlines con destino Nairobi que fue secuestrado por tres etíopes que exigieron al piloto poner rumbo a Australia.
El fotoperiodista intentó animar a los pasajeros a atacar a los secuestradores y se enfrentó a ellos, pero el avión se quedó sin combustible y el piloto realizó un amerizaje de emergencia frente a la costa de Comoras en el océano Índico.
El avión se partió en varios fragmentos y Amin, que estaba de pie, sufrió un impacto contra la pared de la aeronave que le causó la muerte.