Las llamas comenzaron en dos focos separados, pero muy próximos entre sí con apenas dos kilómetros de distancia, y se acabaron convirtiendo en un único frente que ahora combaten las autoridades, explicó a EFE una fuente de la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (ANEPC).
El primer incendio comenzó a las 13:35 hora local (una hora menos GMT) en la zona de Pombeiro da Beira, en el municipio de Arganil, y el segundo seis minutos después en Vila Nova de Poiares.
Las llamas han llegado a la aldea de Sabouga y ponen en riesgo algunas viviendas, agregó la ANEPC, aunque por el momento no se registran daños materiales.
En total, hay activos 27 incendios en territorio portugués este sábado, de los cuáles el de Coimbra es el que más preocupa a las autoridades.
Coinciden con un episodio de calor que ha llevado al Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) a emitir avisos amarillos para nueve distritos: Viana do Castelo, Braga, Oporto, Aveiro, Coimbra, Leiria, Lisboa, Santarém y Setúbal.
Cerca de 40 municipios del centro y el sur del país se encontraban esta mañana en peligro máximo de incendio forestal y alrededor de otros cien, en riesgo muy elevado.
El pronóstico meteorológico prevé máximas superiores a 30 grados en buena parte de Portugal continental y próximas a 38 en puntos del Alentejo y del valle del Tajo.
La subida de las temperaturas responde a la influencia de un anticiclón situado al norte de las Azores y extendido hacia el golfo de Vizcaya, que favorece la llegada de aire continental cálido y seco a la península ibérica.
Aunque las máximas previstas serán inferiores a las de algunos episodios del verano, superarán los valores habituales de la segunda mitad de septiembre. La duración del episodio podría configurar una ola de calor en gran parte del país.