El antiguo jefe del Estado español, de 88 años, recibió el premio en La Ferté-Vidame, una pequeña localidad rural del departamento de Eure-et-Loir (a unos 135 kilómetros de París) donde el duque de Saint-Simon, célebre memorialista francés del siglo XVIII, escribió sus memorias alejado de la corte. Estuvo acompañado por su primogénita Elena y sus nietas Victoria de Marichalar e Irene Urdangarin.
El galardón, especializado en literatura memorialística, es la segunda distinción literaria recibida en Francia por 'Reconciliación', después del Premio Especial del Jurado del Libro Político concedido en abril en la Asamblea Nacional francesa.
En su discurso de aceptación, Juan Carlos I, cuyo reinado abarcó casi cuatro décadas (1975-2014), situó sus memorias dentro de una voluntad de dejar testimonio para el futuro. "Este premio me confirma en la categoría de los hombres que eligen dar testimonio antes que guardar silencio", dijo el rey emérito ante una sala abarrotada, con más de 200 asistentes en un aforo de 150.
Reconoció, no obstante, que escribirlas había sido una decisión "más temeraria que prudente", impulsada por "la misión de escribir para la posteridad".
El rey emérito vinculó ese legado personal con el institucional de la democracia española. Dijo que había decidido dejar a los españoles "un último legado", además de "las instituciones democráticas que les permiten vivir en paz desde hace 50 años". Esa herencia, explicó, consiste en "escribir mi parte de verdad, con autenticidad y sinceridad".
"Heme aquí, investido como rey memorialista", añadió con tono distendido, antes de bromear con que se trataba de "una categoría bastante rara" que faltaba entre sus "numerosas condecoraciones".
Juan Carlos I estableció varios paralelismos entre su trayectoria y la de Saint-Simon. Recordó que el memorialista francés no escribió sus memorias en Versalles, sino retirado de la corte, precisamente en el Dominio de La Ferté-Vidame, donde hoy se celebró una feria del libro, con barbacoa, y donde en el siglo XX Citroën tenía su centro de pruebas y ahora se está transformando en un centro turístico para amantes de los coches.
Para el rey emérito, ese alejamiento del poder permitió al escritor abordar su pasado con la distancia necesaria.
Él mismo, explicó, comenzó a trabajar en 'Reconciliación' con Debray después de abandonar el palacio de la Zarzuela en agosto de 2020 y trasladarse a Emiratos Árabes Unidos, en medio de la repercusión pública de las investigaciones sobre sus finanzas. "Necesité la distancia y la tranquilidad", dijo.
Su discurso incluyó también numerosas referencias a los vínculos históricos entre Saint-Simon, Francia y España. Recordó que por parte de su madre desciende de la casa de Orleans y del regente Felipe de Orleans, protector del memorialista, y que por parte de su padre desciende de Felipe V, primer Borbón español.
El monarca evocó además el viaje de Saint-Simon a España y sus impresiones sobre el país, incluidos sus elogios a los españoles y sus referencias a lugares como El Escorial, Aranjuez y Segovia, así como a Felipe V, de quien escribió: 'Dejó brillar un corazón francés, sin cesar de mostrarse al mismo tiempo el monarca de los españoles'.
"¿No es, después de todo, también mi caso? Tengo una vida itinerante", señaló, tras reconocer "debilidad por Francia".
Y al final de su discurso reivindicó su vínculo con España pese a la distancia de estos últimos seis años. "Recibir esta recompensa es un honor que me toca profundamente", afirmó. "La recibo con mucha gratitud, para mí, pero también para España que quiero tanto, y a la que, viva donde viva, perteneceré siempre".
El Premio Saint-Simon, creado en 1975, distingue obras del género memorialístico. La edición de 2026 es la primera ocasión en que el galardón recae en un rey. Estaban finalistas el escritor Régis Debray y la cantante Patti Smith.
Dotado con 5.000 euros, el premio ha reconocido en ediciones anteriores a figuras destacadas de la vida intelectual y política francesa, entre ellas el ex primer ministro Michel Debré, el almirante Philippe de Gaulle, hijo del general Charles de Gaulle, el filósofo y escritor Bernard-Henri Lévy y el escritor y cineasta Claude Lanzmann.
Laurent Debray declaró a EFE que Juan Carlos I y ella han decidido donar los 5.000 euros a los organizadores del premio.