"Desde mediados de junio de 2026, la BAMF ha comenzado a extender progresivamente las actuaciones de revocación a aquellos grupos de personas a los que ya se había hecho extensiva la toma de decisiones en los procedimientos de asilo debido a la mejora de la situación humanitaria en Siria", dijo la portavoz, Elena Singer.
Varios medios alemanes informaron este lunes que el Gobierno encabezado por el canciller cristianodemócrata Friedrich Merz ha dado instrucciones para que se revoquen a gran escala los permisos de residencia por protección humanitaria y por asilo concedidos en los últimos años a los sirios que huían de la guerra civil en su país.
Sin embargo, el Ministerio del Interior no ha confirmado por el momento que se había emitido el correspondiente decreto.
Singer sí que reconoció el lunes en una rueda de prensa ordinaria que, si la situación se sigue "estabilizando" en Siria, los correspondientes permisos de residencia serán revisados, un procedimiento que en todo caso se llevará a cabo examinando cada caso de manera individual.
Merz afirmó este año que su Gobierno aspira a que el 80 % de los sirios residentes en Alemania regresen a su país natal en un plazo de tres años, unas declaraciones que provocaron confusión, puesto que muchos de los refugiados que llegaron entorno a 2015 entretanto son ciudadanos alemanes nacionalizados.
Según datos del Registro Central de Extranjeros, a fecha del 31 de mayo de este año residían en Alemania 919.397 personas con ciudadanía siria, de las que 264.605 contaban con un permiso de residencia por tres años como refugiados, es decir, obtenido tras haber sido concedido el asilo, mientras que 314.115 contaban con el estatus de protección subsidiaria (que implica un año de residencia, prorrogable, por razones humanitarias).
Estas personas pueden, si están trabajando y cumplen los requisitos para ello, obtener permisos de residencia por trabajo, con lo cual ya no se verían obligados a abandonar Alemania si se les retira la protección como refugiados.
La BAMF revocaba hasta ahora la protección internacional en casos en los que el interesado hubiera cometido un delito o hubiera viajado a su país de origen, entre otros.
Además, a lo largo del último año había comenzado a rechazar solicitudes de asilo de ciudadanos sirios, aún cuando anteriormente concedía de forma automática protección subsidiaria, debido a la estabilización relativa de la situación tras el derrocamiento del régimen de Bachar al Asad a manos del islamista Ahmed al Sharaa.
Sin embargo, ciertos grupos de población, como por ejemplo las personas de etnia kurda, han seguido recibiendo asilo generalmente, debido a la volátil situación de seguridad en ciertas zonas del país, donde se han seguido produciendo choques de signo sectario o político.