"Alrededor del 50 % de la capacidad dañada de Pars Sur ha vuelto a estar operativa y la producción en esta sección se ha reanudado", afirmó el viceministro iraní de Petróleo, Ahmad Zeraatkar, según la agencia Fars.
El responsable dijo que "todos los trabajos previstos se completarán antes del inicio de la temporada de invierno", en la que Irán ha afrontado un déficit energético estructural en los últimos años.
Israel bombardeó el 18 de marzo las instalaciones gasísticas de Pars Sur, en el suroeste de Irán, que forman parte del mayor yacimiento de gas del mundo, compartido por Irán y Catar, a lo que la República Islámica respondió con ataques contra infraestructuras energéticas en distintos puntos del golfo Pérsico.
Antes de los ataques, Pars Sur producía unos 716 millones de metros cúbicos de gas al día, una cantidad que cubría más del 70 % de las necesidades de gas de Irán, según datos de la estatal Pars Oil and Gas Company.
De acuerdo con las estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), los ataques contra las instalaciones de Pars Sur provocaron una interrupción de unos 100 millones de metros cúbicos diarios de capacidad de procesamiento.
La recuperación de la producción se produce mientras Irán arrastra desde hace años un déficit de gas que se agudiza durante los meses de invierno, cuando el aumento del consumo doméstico para calefacción deja menos gas disponible para las centrales eléctricas y la industria.
Según una investigación del Parlamento iraní, el déficit de gas puede situarse entre 250 y 300 millones de metros cúbicos diarios durante el invierno, lo que obliga a las centrales eléctricas a recurrir al diésel y al fuelóleo para compensar la falta de suministro y contribuye al deterioro de la calidad del aire y a una intensa polución en las grandes ciudades, como Teherán.