"Los han amenazado: o votas al AKP o vas a la cárcel", dijo a la emisora Halk TV el dirigente local del socialdemócrata partido Yeni (escindido este verano del CHP), Özgür Çelik.
El CHP llevaba 17 años gobernando el distrito de Adalar, uno de los 39 municipios que componen la megaurbe de Estambul, de 16 millones de habitantes.
Adalar abarca las cuatro Islas del Príncipe, popular destino de ocio y playas.
En las elecciones municipales de 2024, el CHP obtuvo un 48 % de los votos en este distrito, frente al 22 % del AKP, el partido islamista del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, lo que se tradujo en diez concejales para el CHP y opara el AKP.
Sin embargo, en junio pasado, la Justicia envió a prisión preventiva al alcalde del municipio, Ali Ercan Akpolat, y a dos concejales, bajo la acusación de corrupción por supuestas irregularidades en permisos de obras de particulares.
Uno de los concejales detenidos dimitió ayer y otro fue puesto en libertad, al tiempo que la justicia anuló la suspensión provisional del cargo de un tercero, según Çelik a condición de que votara para el AKP.
Çelik aseguró que los afectados le habían confesado personalmente que iban a votar contra su propio partido para evitar ir a la cárcel, mientras que otro temía que le iban a quemar la tienda si no cedía a lo que el político describe como "presión, amenazas y chantajes".
Este mismo mes, también la alcaldía del distrito de Üsküdar en Estambul pasó a manos del AKP, después de que la alcaldesa, Sinem Dedetas, del CHP, fuera enviada a prisión preventiva por supuesta corrupción, cuatro concejales de su partido se afiliaran al AKP y otros dos cambiaran su voto tras haber sido detenidos brevemente, en lo que Çelik describió como otro caso de chantaje.