La reproducción del rostro de la Virgen María procede de uno de los nuevos vitrales de Notre-Dame, diseñado por la artista Claire Tabouret, y forma parte de un conjunto de seis vitrales de siete metros que serán instalados en la catedral en diciembre y representan el "descenso del Espíritu Santo", un pasaje de la Biblia que narra el Pentecostés.
El segundo regalo es un ejemplar único del Evangelio de San Marcos codificado en ADN sintético, un proyecto asociado al Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS). El texto incluye el original griego y una nueva traducción francesa.
Macron entregó también al santo padre una cruz negra de ferrita magnética de la artista Lydie Arickx, cuyo poder de atracción simboliza, según el Elíseo, la vocación de Cristo de reunir a todas las criaturas.
El cuarto obsequio es 'La vida del venerable siervo de Dios Vicente de Paúl', una obra del siglo XVII escrita por su biógrafo Louis Abelly y dedicada a una de las principales figuras de la caridad cristiana.
Por su parte, según el Vaticano, León XIV regaló a Macron una obra titulada 'Vista de la Ciudad Leonina, con la basílica de San Pedro, el puente Sant'Angelo y el castillo Sant'Angelo', que representa este conjunto monumental de Roma y de la Ciudad del Vaticano.