Promovida por grupos ecologistas, la iniciativa propone que se tomen medidas para garantizar que en el futuro al menos el 70 % de los alimentos consumidos en Suiza se produzcan en el país, y para ello propone producir menos alimentos de origen animal y más de origen vegetal.
Los promotores señalan que con ello se protegerán el medio ambiente, el agua potable, la calidad del suelo y la biodiversidad, y con idéntica finalidad también piden un menor uso de fertilizantes y productos fitosanitarios tales como herbicidas e insecticidas.
Los objetivos deberían alcanzarse en un plazo de diez años a partir de la aceptación de la iniciativa, que no cuenta con el apoyo del Gobierno ni de ningún partido del Parlamento, ni siquiera Los Verdes.
En opinión de Ejecutivo y Legislativo, la iniciativa "va demasiado lejos", sólo podrían alcanzarse sus objetivos con grandes dificultades y obligaría al Estado a "intervenir masivamente" en la producción e incluso en los hábitos alimentarios de la ciudadanía suiza.
En un país donde algunos de sus productos más emblemáticos usan alimentos de origen animal, caso del queso o el chocolate con leche, el texto sometido a consulta no parece despertar muchos entusiasmos y según los sondeos podría perder con más de un 60 % de votos en contra.
Los suizos, que son llamados a este tipo de referendos tres o cuatro veces al año, también decidirán este domingo si apoyan otra iniciativa que busca reforzar la tradicional neutralidad del país.