Sería mucho más sencillo para Londres sumarse a la unión aduanera, pero el primer ministro británico, Andy Burnham, ha prometido ser fiel a las "líneas rojas" de su Partido Laborista, que descartan tanto la unión aduanera como el mercado único, y ello pese a que Burnham es considerado personalmente como europeísta.
La UE teme que el pujante sector automotor chino, que ya representa un 16 % del mercado británico este año, utilice el Reino Unido como una falsa puerta de entrada a la UE, especialmente para sus vehículos eléctricos, un temor que ya ha sido expresado por el jefe de Nissan-Europa, Massimiliano Messina.
El Reino Unido no se sumó a los altos aranceles del 45 % impuestos por la UE a los vehículos eléctricos chinos en 2024, como sí hizo, por ejemplo, elevando al 50 % los aranceles al acero, medida que fue implícitamente dirigida contra China, gran potencia siderúrgica. El FT recuerda que fue un alineamiento "reticente" con las políticas europeas.
Ahora el Reino Unido pretende sumar el sector químico, el automotor y el energético a las protecciones del 'Made in Europe', que le garantizarían acceso a importantes subsidios comunitarios. Todo ello sin dar el paso de entrar en la unión aduanera, lo que está complicando las cosas.
El rotativo recuerda que estos intentos británicos de acercarse a Europa suponen un dilema para el gobierno de Burnham, que en paralelo está tratando de atraer inversiones del sector automotor chino a suelo británico, lo que se refleja en un ambicioso proyecto de Chery para producir sus vehículos en la planta de Nissan en Sunderland (noreste de Inglaterra).