Desde el inicio de la guerra en Ucrania, en febrero de 2022, miles de menores ucranianos han sido trasladados de forma forzosa desde territorios ocupados a Rusia o a zonas bajo control ruso, separados en muchos casos de sus familias.
La Comisión Internacional Independiente de la ONU sobre Ucrania concluyó en marzo de 2026 que las autoridades rusas han cometido crímenes contra la humanidad mediante la deportación, el traslado forzoso y la desaparición forzada de los menores ucranianos.
"Las sanciones no pueden traer a un niño a casa. Las declaraciones no pueden traer a un niño a casa. Rusia debe enviar a estos niños a casa", afirmó Anand durante la rueda de prensa con la que abrió en Toronto la conferencia 'Pathways to Peace'.
El evento abordará, durante dos días, mecanismos para localizar a los menores y otros detenidos, compartir información, facilitar su regreso y apoyar su posterior reintegración. La conferencia, organizada por Canadá, Ucrania y Noruega, congrega a representantes de alrededor de 60 países y diez organizaciones internacionales.
La ministra canadiense añadió que Rusia debe dejar de obstaculizar su regreso, proporcionar información sobre el paradero de los menores y poner fin a la alteración de sus identidades y a los intentos de romper sus vínculos con Ucrania.
Según Anand, 2.573 niños ucranianos han regresado ya, mientras que las autoridades de Ucrania han documentado 20.651 casos de posible deportación ilegal o traslado forzoso de menores.
"Esto no es un accidente. Esto no es un efecto secundario de la guerra. Es un esfuerzo sistemático para separar a los niños ucranianos de Ucrania", sostuvo.
Posteriormente, Anand explicó que Canadá depende de terceros países para intentar ampliar las vías de interlocución con Moscú. Entre los ejemplos citó a India y los contactos mantenidos por Alemania y Estados Unidos con las autoridades rusas.
La titular de Exteriores también señaló que Ottawa no puede precisar cuántos de los aproximadamente 2.573 menores recuperados hasta ahora han regresado gracias a gestiones diplomáticas y cuántos mediante otros mecanismos, al tiempo que resaltó el papel de organizaciones civiles y de base en la localización y el regreso de los menores.
Anand indicó que las cifras conocidas pueden ser incompletas. Ante la pregunta de si podría haber más menores que hayan regresado o permanezcan desaparecidos que los contabilizados, respondió: "Con toda probabilidad, sí".
Canadá está utilizando desde hace dos años inteligencia artificial y otras tecnologías de rastreo para intentar localizar a los menores. Anand explicó que los cambios de nombre, documentación, familia, idioma y entorno cultural dificultan enormemente su identificación.
"Es muy difícil, casi imposible, que puedan hablar por sí mismos", afirmó la ministra, quien destacó estas tecnologías de rastreo entre las herramientas utilizadas en cooperación con otros países.
Anand anunció además 863.000 dólares canadienses (unos 610.000 dólares estadounidenses) en nuevas ayudas para organizaciones que trabajan con menores retornados, civiles liberados y prisioneros de guerra. Esa cantidad se suma a los hasta seis millones de dólares canadienses anunciados anteriormente por Ottawa para localizar, facilitar el regreso y apoyar la reintegración de menores ucranianos.