El presidente francés, Emmanuel Macron, como anfitrión, y el príncipe Alberto II de Mónaco y el gran duque Guillermo de Luxemburgo, como invitados, figuran como los únicos jefes de Estado presentes en el discurso del papa sobre Europa.
Los jefes de Estado de Mónaco y Luxemburgo estarán acompañados por sus respectivas esposas, la princesa Charlène y la Gran Duquesa Estefania.
También asistirán el primer ministro francés, Sébastian Lecornu; y el luxemburgués, Luc Frieden; el copríncipe de Andorra y obispo de Urgell, Josep-Lluís Serrano Pentinat; la ministra-presidenta del estado alemán del Sarre, Anke Rehlinger; y el expresidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker.
La lista se completa con el ex primer ministro de Luxemburgo Andrea Riccardi y el fundador de la Comunidad de Sant'Egidio, Mario Giro.
El jefe del Estado francés había invitado a los líderes de la Unión Europea y de sus instituciones a asistir al discurso del pontífice, que forma parte de la última jornada de la visita de León XIV a Francia, que concluirá en Metz con una misa en la catedral de San Esteban y la ceremonia de despedida del papa.
Según el Elíseo, la visita del papa León XIV a Metz tendrá un marcado carácter europeo y transfronterizo, una dimensión buscada por el Vaticano para poner de relieve una región que conecta varios países con una historia marcada por las guerras.
El acto, titulado 'En las raíces de Europa por la paz y la unidad', permitirá también rendir homenaje a Robert Schuman, uno de los padres de la construcción europea, cuya antigua casa, convertida en museo, se encuentra en Scy-Chazelles, cerca de Metz.
En Metz, noreste de Francia, en el departamento de Mosela, a unos 45 kilómetros de la frontera con Luxemburgo y unos 50 kilómetros de Alemania, el pontífice participará además en un encuentro interreligioso y deambulará en su papamóvil por las calles de la ciudad.
La cooperación entre las regiones fronterizas de esa zona de Francia se articula actualmente a través de la 'Gran Región', que agrupa a Sarre, la región francesa de Gran Este, Luxemburgo, Renania-Palatinado y Valonia, señaló el Elíseo.
Tras un almuerzo con los jefes de Estado y de Gobierno en la prefectura, Macron y su esposa, Brigitte, asistirán a la misa en la catedral de Metz y posteriormente acompañarán a León XIV al aeropuerto, donde concluirá su visita apostólica a Francia.
Macron revisó este lunes su agenda en Metz para asistir a la misa del pontífice en la catedral de San Esteban, informó el Elíseo a primera hora de esta mañana, pese a que en un primer momento se descartó que asistiese a ninguno de los oficios religiosos del papa.
León XIV cerrará así en Metz su primer viaje al país, tras tres días de actividades en París y Lourdes, donde congregó 800.000 y 150.000 personas, respectivamente, en las misas celebradas el sábado en la capital y el domingo en la ciudad del suroeste de Francia.
Durante su estancia en Francia, León XIV ha defendido la paz, la dignidad de los migrantes y advertido sobre el desarrollo de la inteligencia artificial. También reiteró la oposición de la Iglesia a la eutanasia y pidió a los obispos franceses mantener la vigilancia frente a los abusos sexuales en la Iglesia.
Según el Vaticano, más de 1,3 millones de personas acudieron a todos los actos del pontífice entre el viernes y el domingo.