Las Fuerzas Armadas Sudanesas calificaron de infundadas las acusaciones formuladas por el jefe del Estado Mayor del Ejército etíope, Berhanu Jula, quien afirmó el pasado sábado que Sudán y Egipto estarán respaldando una coalición recién creada de grupos armados y políticos que pretende desestabilizar el país.
La tensión entre Jartum y Adís Abeba se produce en medio de la intensificación de combates en la región norteña etíope de Tigré después de que el Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), y sus facciones aliadas, anunciara la semana pasada una "guerra defensiva" contra el Gobierno federal.
A ello se suma la formación de una alianza de siete grupos rebeldes y opositores, que incluye al FLPT y otras facciones aliadas, para derrocar al Gobierno de Abiy Ahmed y establecer un Ejecutivo de transición "inclusivo".
El jefe de Estado Mayor etíope sostuvo en declaraciones a la prensa que esta coalición no puede lograr nada sola "a menos que Sudán, Egipto y otras potencias los impulsen, apoyen y suministren recursos".
Mientras, el portavoz del Ejército sudanés sostuvo que estas acusaciones surgen "en un momento en que existen informaciones y pruebas sobre el apoyo y respaldo continuos" al grupo paramilitar sudanés las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) -en guerra con el Ejército desde 2023- "desde territorio etíope, incluyendo entrenamiento, suministros y el uso de dicho territorio para actividades militares".
Egipto no ha realizado hasta el momento declaraciones al respecto.
El Ejército sudanés insistió en que "Sudán está comprometido con el derecho internacional y los principios de buena vecindad, y no interfiere en los asuntos internos de otras naciones", pero "no permitirá que se comprometa su soberanía ni su seguridad nacional".
Asimismo, instó a la parte etíope a "actuar con precisión y responsabilidad, y a recurrir al diálogo y a los canales oficiales de manera que se preserve la seguridad y la estabilidad de ambos países y de la región".
Etiopía, Sudán y Egipto mantienen relaciones marcadas por la tensión fronteriza y por la disputa por la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), el mayor proyecto hidroeléctrico de África construido por Adís Abeba en el Nilo Azul, que El Cairo y Jartum temen que afecte a su seguridad hídrica.