Comunistas rusos ponen en duda mayoría constitucional del partido del Kremlin en la Duma

Moscú, 30 sep (EFE).- Los comunistas pusieron hoy en duda la mayoría constitucional lograda por el partido del Kremlin, Rusia Unida, al denunciar en la Duma o cámara de diputados numerosas irregularidades relacionadas con el voto electrónico y el hecho de que las elecciones parlamentarias y el propio escrutinio transcurriera durante tres días.

"Comprobar la autenticidad de los datos en ese agujero negro sigue siendo imposible", dijo Dmitri Nóvikov, vicepresidente del Partido Comunista de Rusia, al dirigirse a la cámara baja del Parlamento.

Los comunistas, a los que la oposición en el exilio llamó a apoyar para castigar a Rusia Unida (RU), fue la segunda formación más votada y logró 37 escaños, mucho menos de lo esperado.

Nóvikov denunció resultados anómalos -grandes disparidades entre los resultados de la votación tradicional y el voto electrónico- en numerosas regiones del país, como en la república de Altái, donde los comunistas lideraban con un 38 % por papeletas, mientras telemáticamente RU recibió un 60 %.

Además, aseguró que en muchos colegios electorales de Moscú se acabaron las papeletas el domingo -cuando la oposición democrática y comunista llamó a votar a sus partidarios-, lo que provocó grandes colas, pero estos cerraron sus puertas a las 8 de la tarde, dejando a muchos moscovitas sin la posibilidad de votar.

"La conclusión es que el sistema de voto electrónico no tiene derecho a existir y debe ser derogado", aseveró ante la mirada seria de la mayoría de la bancada oficialista.

Nóvikov llamó a Rusia Unida a "creer en sus propias fuerzas" y apoyar la iniciativa comunista, además de endurecer el castigo por "los intentos de falsificar" los resultados de las elecciones.

Además, también instó a eliminar los tres días de votación, impuestos durante la pandemia y que la oposición, al igual que el voto electrónico, considera un instrumento de fraude.

"Eso son también dos noches. ¿Qué pasa allí con las papeletas? ¿Para qué necesitan ustedes estas sospechas?", afirmó.

El líder comunista, Guennadi Ziugánov, ya presentó este lunes sus quejas al presidente, Vladímir Putin, quien defendió la victoria aplastante de RU, aunque aceptó revisar los resultados en algunas regiones.

En vísperas de la votación, Nóvikov ya expresó a EFE sus sospechas sobre el voto electrónico. Para evitar la manipulación de los resultados, los comunistas pusieron en marcha lo que llamaron el "control rojo" -miles de observadores y un recuento paralelo- con el fin de "garantizar que el escrutinio transcurra con limpieza".

En ese sentido, acusó a algunos funcionarios de querer, igual que con el presupuesto, "manejar a su antojo los votos de los electores". En su opinión, el principal problema es el voto electrónico, que ya llevó -recordó- a su partido a no reconocer en el pasado los resultados en algunas regiones.

"Hemos hablado con muchos expertos (…) y ni uno ha dicho que sea posible crear un sistema inmune a la injerencia", subrayó.

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