A las 16:30 hora local (20.30 GMT), los títulos de Nike restaban un 4,38 %, hasta los 33,61 dólares por acción, lo que supone una bajada de más de un 50 % en un año.
La compañía indicó que en el primer trimestre de su ejercicio fiscal 2027, hasta el 31 de agosto de 2026, alcanzó un beneficio neto de 700 millones de dólares, lo que representa un descenso del 2 % respecto al mismo periodo del año anterior.
En cuanto a los ingresos, Nike alcanzó los 11.200 millones de dólares, un 4 % menos de los 11.320 millones de dólares previstos.
Este descenso se vio principalmente arrastrado por la caída del negocio en China, donde los ingresos disminuyeron 26 %. Aun así, se vio parcialmente compensada por el crecimiento en el mercado de Norteamérica.
La compañía prevé que para el ejercicio del 2027 sus ingresos globales caerán a un rango entre el 7 % y el 9 %, mientras sitúa su beneficio por acción ajustado entre los 1,15 y 1,35 dólares.
El consejero delegado de la compañía, Elliott Hill, señaló en un comunicado que están impulsando progresos, aunque reconoció que "aún queda trabajo por hacer en Nike Sportswear, Jordan Brand y China", zonas donde la multinacional está tomando "acciones deliberadas para fortalecer el negocio a largo plazo".
Asimismo, Nike anunció la puesta en marcha de 'Pace', un programa de transformación de su modelo operativo con el que prevé generar un ahorro de costes acumulado de aproximadamente 2.500 millones de dólares hasta el ejercicio fiscal 2031.