Además, la variación de los precios a doce meses se situó en el 5,70 %, según el reporte del INE.
La variación positiva del 0,85 % registrada en septiembre se explica por el aumento de precios sobre todo en las divisiones de muebles, bienes y servicios domésticos, transporte, salud, prendas de vestir y calzados, bebidas alcohólicas y tabaco, comunicaciones y alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, entre otros.
Los productos y servicios "que más contribuyeron al incremento del índice" fueron el tomate, las bebidas gaseosas, la papa o patata, el transporte público en microbús, los teléfonos móviles y la cebolla, según el informe.
Por otro lado, bajaron los precios del pollo, el protector solar, los ladrillos, la crema para la piel y los quesos, entre otros.
El INE indicó que la inflación de septiembre también se debe al incremento de precios en las capitales departamentales y centros urbanos, con las mayores variaciones en la ciudades de Sucre (2,26 %), Potosí (1,88 %) y en siete municipios del departamento central de Cochabamba (1,47 %).
También incidieron los aumentos en las ciudades de Cobija (1,42 %), Tarija (1,40 %), en las vecinas La Paz y El Alto (0,76 %), en Oruro (0,45 %), en cuatro municipios de la región oriental de Santa Cruz (0,38 %) y en Trinidad (0,05 %).
La proyección anual realizada por el Gobierno boliviano antes de los conflictos sociales registrados en mayo y junio era una inflación de 14 %, después de que en 2025 la cifra llegó a un 20,4 %.
En agosto, el Banco Central de Bolivia proyectó en su 'Reporte de inflación y política monetaria. Segundo trimestre 2026' que el IPC este año llegue a 9,22 %, si bien alertó sobre riesgos internos y externos que podrían incidir en el incremento de precios.