Los estudiantes belgas han protagonizado protestas puntuales desde hace varios meses en ciudades francófonas del país, movilizaciones que se intensificaron la semana pasada en Lieja, dando lugar al cierre de centros educativos y en línea con las manifestaciones que han tenido lugar a mayor escala en la vecina Francia.
Estas protestas estudiantiles contra las reformas y recortes en el sector se suman a las movilizaciones organizadas a su vez por profesores de secundaria de Bruselas y Valonia desde el pasado junio, motivadas por un decreto del Gobierno regional que incluye un aumento del 10 % de la carga lectiva de los docentes sin incremento salarial o una redistribución presupuestaria que afecta a las comidas gratuitas en las escuelas, entre otras prestaciones de los centros.
Tras las manifestaciones de la semana pasada, que obligaron al cierre de varios centros escolares principalmente en Lieja y derivaron en algunos altercados, el Gobierno local incrementó hoy el despliegue policial en torno a estas instalaciones.
Las nuevas protestas de hoy se saldaron con el bloqueo del acceso a varios centros en la mencionada ciudad valona, lanzamiento de petardos y de huevos y alteraciones del tráfico, según los medios locales. La policía de Lieja llevó a cabo 16 detenciones administrativas en esta ciudad y recurrió a cañones de agua para dispersar a los manifestantes.
También se produjeron concentraciones en Mons y Charleroi, con incidentes como la quema de contenedores y algunas detenciones, según recoge la cadena RTL.
Entre las medidas concretas que rechazan estudiantes y profesores e incluidas en el antes citado decreto se encuentra el incremento del 'minerval' (matrículas para centros de educación superior no universitaria) desde los 835 euros hasta los 1.194 para el 58 % de los estudiantes, con objeto de reducir el amplio déficit presupuestario que arrastra la Federación Bruselas-Valonia.
Los estudiantes se verán afectados también por el fin del abono de transporte público de 12 euros para jóvenes de 18 a 24 años, que pasarán a pagar al menos 180 euros.