Tras un apretado primer pleito que dejó al aspirante de extrema derecha con dos puntos de ventaja sobre el mandatario progresista, ambos candidatos retoman la carrera por el sillón presidencial brasileño.
Estas son las fechas a tener en cuenta del calendario electoral:
Lula y Flávio Bolsonaro comienzan oficialmente la campaña para la segunda vuelta de las elecciones, después de los resultados de la primera vuelta que situaron al aspirante de extrema derecha con dos puntos porcentuales de ventaja sobre el actual mandatario.
Primer día para la divulgación de la propaganda electoral televisada en todo el país, espacio en el que ambos candidatos buscarán movilizar a sus electores y captar a los votantes de las otras fuerzas políticas.
Ambos candidatos dispondrán del mismo tiempo, cinco minutos de anuncios gratuitos diarios.
Posible primer encuentro cara a cara entre Lula y Bolsonaro de todo el proceso electoral.
Los candidatos no están obligados a participar de los debates. De hecho, los dos aspirantes no han participado en los debates organizados durante la campaña de la primera vuelta.
Sin embargo, la campaña de Lula ha dejado entrever que, de darse una segunda vuelta, el mandatario está dispuesto a participar. Flávio Bolsonaro, por su parte, durante la primera vuelta condicionó su participación a que acudiera el progresista.
Fecha límite para la divulgación de propaganda televisada de cara a la segunda vuelta. Durante esta jornada también se podría celebrar el último debate presidencial entre el mandatario y el candidato opositor.
Último día permitido por la Justicia Electoral para la realización de actos públicos de campaña y movilizaciones de calle por parte de ambos aspirantes.
Jornada de votación decisiva en todo el territorio nacional, en la que se definirá la presidencia y la gobernación de siete estados, entre ellos Río de Janeiro.
Las urnas abrirán a las 8:00 hora local (11:00 GMT) y cerrarán a las 17:00 hora local (20:00 GMT). Está previsto que el resultado definitivo se conozca esa misma noche.
Ceremonia formal en la que el Tribunal Superior Electoral entrega el diploma que oficializa el resultado de las urnas y habilita legalmente tanto al presidente como al vicepresidente electos para tomar posesión de sus cargos.
Este acto se realiza una vez concluidos los plazos legales de impugnación y procesamiento electoral.
El presidente electo asumirá formalmente el cargo y recibirá la banda presidencial.
A partir de este ciclo electoral, la toma de posesión en Brasil pasa del histórico 1 de enero al 5 de enero mediante una enmienda constitucional, con el fin de evitar el solapamiento con las celebraciones de Año Nuevo y facilitar la presencia de delegaciones internacionales y público general.