Las Fuerzas Armadas Malienses (FAMA) informaron este martes de que sus efectivos, con el apoyo de sus aliados rusos, llevaron a cabo operaciones aeroterrestres "de envergadura" en la región de Kidal.
La misma fuente añadió que estas operaciones militares tenían como objetivo "neutralizar a grupos armados terroristas" que operan en la región, destrozar sus "refugios" y redes de abastecimiento y restaurar la seguridad y libre circulación de ciudadanos en la zona.
"El Estado-Mayor General del Ejército invita a la población de la región a la calma, a la prudencia y a continuar con su preciosa colaboración con las fuerzas de defensa y de seguridad", se lee en la nota.
Por su parte, el Frente de Liberación del Azawad afirmó en un comunicado que abandonó la ciudad para evitar pérdidas humanas y señaló que la retirada se produjo sin enfrentamientos directos.
FLA describió la medida como "temporal", así como denunció el uso "desproporcionado" de vectores aéreos por parte del Ejército maliense y sus aliados de Wagner.
El pasado abril, la junta militar gobernante en Mali perdió el control de Kidal tras una ofensiva coordinada y simultánea lanzada por los independentistas del FLA y los yihadistas del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, por sus siglas en árabe, filial de Al Qaeda en el Sahel) en varios puntos del país y en la que fue asesinado el ministro de Defensa, Sadio Camara.
Desde agosto de 2023, el norte del país vive una nueva escalada de enfrentamientos entre el Ejército y los independentistas del FLA, apoyados por los yihadistas de JNIM.
Mali, inmerso en una prolongada inestabilidad política, ha sufrido dos golpes de Estado desde 2020 y desde entonces se ha distanciado de su antigua potencia colonial, Francia, en busca de nuevos aliados como Rusia y en medio de una creciente violencia yihadista y separatista.