"Estamos en un buen momento en Bolivia para decir que tenemos que hacer un punto de inflexión en el desarrollo”, dijo Eguino, en el marco del XXVIII Congreso de la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y el Caribe (RedLac), que se desarrolla en la ciudad boliviana de Santa Cruz (este).
El experto mencionó que Bolivia es un país rico en biodiversidad, con casi la mitad de su territorio conformado por bosques en los que se encuentra una gran riqueza, lo que también genera expectativas por la existencia de minería o hidrocarburos, actividades que “no han sido compatibles” con el medioambiente ni con sus habitantes.
Eguino recordó que en las últimas décadas las “exigencias ambientales han sido completamente reducidas” y que ahora se advierte “una política muy clara” del Estado, que incluye propuestas legales para el financiamiento climático, aunque también se mantienen proyectos para ampliar las zonas de producción de monocultivos.
El especialista consideró que, para hacer eficiente la protección de la biodiversidad, debe existir “mucha voluntad política” e “institucionalidad” desde los gobiernos locales, de manera que también las instancias relacionadas con la minería, hidrocarburos y la infraestructura pública sean conscientes de que el país posee mucha riqueza que “también es frágil” y “delicada”.
Por ello, dijo que es “clave” desarrollar una planificación adecuada, respaldada por políticas públicas que permitan a las regiones captar recursos, además de generar conciencia sobre las “capacidades” de las poblaciones para desarrollar emprendimientos y promover la “movilización financiera” para que los gobiernos locales accedan a financiación externa.
Sobre esto último, Eguino mencionó que en el congreso de la RedLac, distintos organismos de financiación climática y entidades medioambientalistas aseguraron que “hay recursos” para la preservación de la biodiversidad, por lo que ahora a países como Bolivia le toca abrirse a esa cooperación que proviene de varios fondos.
El director de Fundesnap destacó el desarrollo de un Plan Estratégico Financiero (PEF), elaborado con el estatal Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), que estableció que Bolivia necesita alrededor de 26 millones de dólares para el mantenimiento de sus 22 áreas protegidas, frente a los 8 millones de dólares con los que actualmente cuenta.
Eguino dijo que esto también incluye los Proyectos de Financiamiento Permanente (PFP), con ejemplos claros en Brasil, Colombia y Perú, entre otros países, que son un modelo “que está siendo aceptado” por las entidades de cooperación internacional.
En el congreso de la RedLac se analizan los mecanismos y soluciones financieras que transforman el financiamiento de la naturaleza, como la acreditación por fondos climáticos, proyectos de financiamiento permanente, conversión de deuda por naturaleza y créditos ambientales, entre otros mecanismos, destinados a generar recursos para la conservación del medioambiente.
Junto a la RedLac, el evento es organizado también por la Fundación para el Desarrollo del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Fundesnap), la Fundación para la Conservación del Bosque Seco Chiquitano (FCBC) y el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN).