"Tenéis la palabra", indicó el jefe del Ejecutivo en un mensaje en las redes sociales en el que aseguró que "tras las manifestaciones de ayer es hora del diálogo".
Lecornu, que anunció la suspensión de las clases para que los directores de instituto puedan abrir espacios de diálogo, también lanzó una plataforma en línea para recibir las aportaciones y tratar de dar forma a las reivindicaciones de los estudiantes.
La misma recibió 30.000 consultas en menos de 24 horas, indicó el primer ministro, que esta tarde se dirigirá a los franceses en un mensaje televisado para tratar de atajar la crisis.
Entre tanto, el ministro de Educación, Edouard Geffray, lamentó que las protestas en los institutos hayan privado de clase a unos 30.000 alumnos "durante semanas", lo que junto a los daños causados a los establecimientos constituye "un perjuicio enorme".
En una comisión de la Asamblea Nacional agregó que 88 docentes han resultado heridos desde el inicio de la crisis, objetivo, dijo, de una "intencionalidad violenta" de grupos aislados, así como 215 alumnos, en la mayoría de los casos por "comportamientos imprudentes".
Aunque en menor número que los últimos días, medio millar de institutos y centros educativos, la mitad que la víspera, fueron bloqueados este miércoles, aunque en la mayoría de ellos las clases habían sido suspendidas.
En la mayor parte se hizo de forma pacífica, con sentadas de alumnos en las puertas de los centros, pero en otros casos hubo tensión con agentes.
Así sucedió en la facultad de Ciencias Políticas de París, situada en pleno centro de la ciudad, donde los estudiantes levantaron barricadas con mobiliario urbano y desafiaron la intervención de los antidisturbios, que lanzaron gases lacrimógenos.
A esa concentración se trasladaron varios diputados del partido izquierdista La Francia Insumisa para mostrar su respaldo a las manifestaciones estudiantiles.