En un comunicado que recogen este miércoles medios locales, el Ministerio de Sanidad ugandés intentó tranquilizar a la población nacional y la comunidad internacional al asegurar que mantiene "fuertes medidas de vigilancia y preparación" frente a la enfermedad con el fin de "proteger la salud pública".
"Las investigaciones preliminares indican que el caso identificado en Kenia corresponde a una persona que viajó desde la República Democrática del Congo, transitó por Uganda durante menos de 24 horas y posteriormente viajó a Kenia", dijo el director general de Servicios de Salud, Charles Olaro, que expresó su "solidaridad" con Kenia.
Según el Ministerio, los equipos de control comprobaron que el paciente presentaba una "temperatura normal" cuando salió del Aeropuerto Internacional de Entebbe, próximo a la capital, Kampala.
Las autoridades ugandesas afirmaron que trabajan con otros organismos y socios sanitarios para intensificar la vigilancia transfronteriza, mejorar el intercambio de información y garantizar la detección y gestión rápida de posibles amenazas para la salud pública.
"El público debe mantener la calma, confiar en la información oficial y continuar observando las medidas de salud pública recomendadas", añadió Olaro.
Kenia confirmó este martes su primer caso importado de la enfermedad por el virus Bundibugyo del ébola, correspondiente a un ciudadano keniano que había vivido los últimos siete años en la RDC y que falleció el lunes por la noche en un hospital de Nairobi.
El hombre recibió tratamiento en varios hospitales congoleños antes de viajar por carretera hasta Kampala y, posteriormente, volar desde Uganda hasta Nairobi, donde aterrizó el pasado 3 de octubre.
Las autoridades kenianas han identificado decenas de contactos del fallecido y buscan también a los pasajeros y tripulantes que viajaron con él en el vuelo hacia la capital keniana.
La epidemia congoleña se propagó a Uganda, donde la Organización Mundial de la salud (OMS) declaró el 26 de agosto el fin del brote, tras contabilizarse veinte contagios confirmados, incluidos quince importados de la RDC, entre los que hubo dos muertos.
La RDC declaró oficialmente el pasado 15 de mayo su decimoséptimo brote de ébola, que se ha convertido en el segundo más mortífero registrado en el mundo, con 8.544 casos y 4.114 muertos confirmados, según el último balance del Gobierno congoleño.
La cepa de Bundibugyo, causante de la actual epidemia, carece de tratamientos médicos específicos, aunque la OMS trabaja en dos vacunas que han iniciado ensayos en humanos y que, hasta ahora, se han mostrado seguras, pero su desarrollo podría llevar varios meses.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.