Las positivas cifras de medio año y el optimismo para todo 2026 descansan en el auge de la inteligencia artificial (IA), con un aumento del 47 % interanual en el comercio de productos relacionados como semiconductores y servidores entre enero y junio, que según la OMC "compensó con creces los efectos negativos del conflicto".
Para 2027, la OMC prevé incluso un aumento aún mayor que en 2026 del comercio global de mercancías, hasta el 4,1 %, aunque en su informe de perspectivas publicado este jueves también reduce dos décimas su previsión de crecimiento del PIB mundial para este año, desde al 2,8 % proyectado en marzo a un 2,6 % (2,9 % en 2027).
En el comercio de servicios, la OMC se muestra más pesimista que en el caso de las mercancías y prevé un crecimiento del 3,3 % para todo el año, frente al 4,8 % proyectado anteriormente, aunque confía en un fuerte repunte hasta el 6,4 % en 2027.
La organización basa esta revisión a la baja a corto plazo en el deterioro de sectores como el transporte o el turismo, en un contexto de aumento de costes de la energía, perturbaciones de las rutas marítimas y aéreas o reducción de la demanda de viajes internacionales, todo relacionado con el conflicto en Oriente Medio.
Por regiones, la OMC espera que el PIB crezca en 2026 un 2 % en Norteamérica (una décima más en 2027), un 2,5 % en Sudamérica (2,7 % el próximo año), un 1,3 % en Europa (1,4 % en 2027) y un 4,3 % en Asia.
En Oriente Medio, la región más impactada por la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel, la OMC prevé una caída del PIB del 4 % este año, aunque confía en una subida del 7,1 % en el próximo ejercicio.
Del mismo modo, espera que las exportaciones en esa región, lastradas por el bloqueo de una de sus principales vías comerciales, el estrecho de Ormuz, se desplomen un 17,2 % en 2026 pero experimenten un rebote en 2027 para crecer un 23,3 %.
La OMC proyecta que las exportaciones en Norteamérica aumenten este año un 5,7 %, un 3,4 % en Sudamérica y un 9,9 % en Asia, la región más beneficiada por el auge de la IA, mientras que en Europa el informe predice un leve descenso del 0,1 %.
En su informe, la organización con sede en Ginebra valora la capacidad del comercio por buscar salidas alternativas en un momento marcado por las tensiones comerciales y los conflictos geoestratégicos.
"Cuando se producen perturbaciones, una economía mundial integrada y un sistema comercial basado en normas proporcionan a las economías la flexibilidad necesaria para mantener el flujo de productos esenciales hacia las empresas y los hogares que las necesitan", subrayó la directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala.
Por ejemplo, aunque las exportaciones de crudo procedente de Oriente Medio descendieron un 24 % y las de gas natural licuado un 47 % en el primer semestre, la búsqueda de proveedores en otras regiones permitió que el descenso de las ventas mundiales de estas materias primas fuera de apenas el 6 % y el 1 % respectivamente.
"Se observa un patrón similar en el comercio de fertilizantes, donde los productores de fuera de Oriente Medio contribuyeron a estabilizar el suministro mundial", indicó al presentar el informe el economista jefe de la OMC, Robert Staiger.
El tráfico mundial de contenedores por vía marítima también evidenció resiliencia e incluso aumentó un 3,9 % en los seis primeros meses de 2026, según un informe que también destacó cómo casi la mitad del crecimiento mundial de mercancías en el periodo estudiado se debió a bienes necesarios para el desarrollo de la IA. muchos de ellos exportados desde Asia Oriental.
Staiger reconoció que este aumento ha sorprendido a los expertos, que consideraban que habría una ralentización del sector después de las grandes cifras de 2025 por cierta saturación del mercado; finalmente, las ventas se han acelerado aun en un contexto geopolítico más complicado.
La OMC advirtió, pese a las cifras positivas, de que la resiliencia comercial "no fue uniforme", con algunas regiones expuestas más que otras a los efectos del conflicto (especialmente Oriente Medio pero también otras como Europa), o con menores oportunidades para beneficiarse de la emergente industria ligada a la IA.
Una industria en la que, según la organización, se espera que el gasto mundial en sus infraestructuras aumente al menos un 30 % en 2026 y entre un 10 % y un 20 % el próximo año.