Apoyados por cuatro helicópteros, los equipos militares evacuaron por aire a 308 afectados en áreas aisladas como Philim, Chumling, Arughat, Dobhan y Hulchuk. Otras 13 personas fueron rescatadas por vía terrestre, según detalló el Ejército nepalí en su última actualización oficial.
Además de las labores de evacuación, las fuerzas armadas han transportado más de seis toneladas (6.170 kilos) de alimentos y suministros de emergencia desde Katmandú hasta la localidad de Philim, para asistir a los cientos de damnificados.
Las investigaciones del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) apuntan a que la crecida repentina el domingo del río Budhi Gandaki, en el centro de Nepal, pudo ser provocada por la ruptura de una represa natural formada tras un deslizamiento de tierra, hielo y roca en alta montaña.
Más de 200 casas fueron destruidas, cinco puentes arrastrados por la fuerza del agua y al menos 674 personas resultaron afectadas. Aunque las autoridades no han reportado víctimas mortales por el momento, al menos cinco personas permanecen desaparecidas.
Se estima que la inundación comenzó alrededor de las 4:00 hora local (22:15 GMT del día anterior), arrastrando barro, sedimentos y escombros río abajo a lo largo del corredor del Budhi Gandaki.
Las autoridades emitieron alertas para las comunidades ubicadas a lo largo de los sistemas de los ríos Budhi Gandaki, Trishuli y Narayani debido a la fluctuación de los niveles de agua y al aumento del riesgo de nuevas inundaciones, aunque medios locales como el Kathmandu Post reportaron que la población se salvó gracias a una red informal de comunicación entre los propios vecinos.
Según los testimonios locales, los residentes se avisaron por teléfono y Facebook a las 4:45 hora local, cuando el agua empezó a arrasar los primeros asentamientos. El primer aviso de la policía local no llegó hasta las 5:30 y las alertas gubernamentales por SMS no se enviaron hasta pasadas las 6:30, casi dos horas después de que los vecinos ya hubieran evacuado hacia los bosques cercanos.
Las imágenes de la riada golpean a un país que aún se recupera de la riada masiva el pasado agosto, que dejó al menos 1.455 muertos y más de 5.000 desaparecidos antes de que el Gobierno nepalí diera por finalizada la búsqueda activa a principios de mes.