Ueno movió US$ 146 millones hacia tres empresas vinculadas

La operativa de Ueno Bank encontrada por supervisores del BCP
La operativa de Ueno Bank encontrada por supervisores del BCPArchivo, ABC Color

Ueno Bank, la entidad financiera que custodia la mayor cantidad de fondos públicos y del Instituto de Previsión Social (IPS), después del BNF, movilizó alrededor de US$ 146 millones (unos G. 880.000 millones) hacia solo tres empresas vinculadas en un periodo de siete meses. Este monto representa el 35% del patrimonio efectivo del banco y supera por 16 puntos porcentuales (US$ 61 millones) el tope legal permitido para operaciones crediticias con entidades relacionadas. Un documento oficial del Banco Central del Paraguay (BCP) –distinto del memorando del exgerente de Supervisión– evidencia que Mowi SA, Grupo Hendy SA y Grupo M SA, tras pasar a manos de empleados del Grupo Vázquez, recibían los préstamos el mismo día, “a sola firma”, “sin garantías reales” y al margen de los “parámetros prudenciales”.

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Entre septiembre de 2025 y mayo de este año, Ueno Bank –del Grupo Vázquez SAE, presidido por Federico Miguel Vázquez– desembolsó alrededor de US$ 146 millones a sus empresas vinculadas Mowi SA (US$ 42,5 millones), Grupo Hendy SA (US$ 42 millones) y Grupo M SA (US$ 62 millones), usando sobregiros y préstamos en dólares y guaraníes. Esta cifra equivalía al 35% del patrimonio efectivo de la entidad a abril de este año (US$ 410 millones, según boletines oficiales del BCP). De este modo, la entidad bancaria privada con mayor captación de recursos del Estado y de la previsional (US$ 850 millones) registró operaciones crediticias muy por encima del límite legal del 20%.

Informe del 8 de junio alertaba

Lejos de lo que se ha creído hasta ahora, que el memo de Fernando Rivarola (exgerente de Supervisión del BCP) es el único reporte o el primero que informaba sobre las operaciones, existe un informe de la Intendencia de Supervisión de Entidades Financieras Sistémicas (EFS) del BCP, fechado el 8 de junio de 2026. Ese documento detalla que solo entre septiembre y diciembre del año pasado se otorgaron préstamos por US$ 69,7 millones.

Estas operaciones se realizaron en un mismo día para las tres compañías, cuya vinculación Ueno Bank intentó tapar mediante el traspaso de acciones a empleados de distintas firmas del Grupo Vázquez SAE. En una sola fecha –el 26 de septiembre de 2025– las tres sociedades recibieron créditos por un total de US$ 39 millones, que tuvieron como destino final otras empresas de ese conglomerado.

De los US$ 145 millones, cerca de US$ 20 millones corresponden a créditos otorgados en abril de este año, a tasas más bajas que los créditos antes desembolsados. Estas operaciones sirvieron para cancelar préstamos de los cuales ni siquiera se había pagado la primera cuota. A pesar de estas cancelaciones, el banco mantenía excesos cercanos al 10% –por encima del tope legal del 20% a abril pasado–.

En conjunto, Ueno Bank solo podía prestar a sus empresas vinculadas un máximo de G. 493.447 millones (US$ 82 millones), si se considera su patrimonio efectivo de abril último: G. 2,4 billones (US$ 410 millones). Sin embargo, el saldo adeudado solo por estas tres firmas relacionadas –Mowi SA, Grupo Hendy SA y Grupo M SA– alcanzaba a abril de este año los G. 743.784 millones (US$ 123 millones), lo que evidencia un exceso de alrededor de G. 250.337 millones (US$ 41,5 millones).

Ueno movió US$ 146 millones hacia tres  empresas vinculadas
Ueno movió US$ 146 millones hacia tres empresas vinculadas

Rastros de las operaciones

El análisis del equipo supervisor, plasmado en el informe SBGS.ISEFS.SEFS. 4 Nº 006/2026, del 8 de junio de 2026, es bastante anterior al memorando del exgerente de Supervisión Fernando Rivarola. El documento detalla las operaciones del banco privado que captó la mayor cantidad de fondos del Estado y del IPS en los últimos tres años. Hay que recordar que esta masiva captura de recursos públicos y de los jubilados del sistema previsional coincidió con la llegada de Santiago Peña a la presidencia de la República. Peña, hasta marzo de 2025, era socio comercial del Grupo Vázquez SAE en otra empresa denominada Ueno Holding Saeca (ex-Credicentro).

Al cierre de agosto pasado, Ueno Bank custodiaba G. 4,8 billones (alrededor de US$ 850 millones); en el manejo de dinero estatal solo lo superaba el Banco Nacional de Fomento (BNF).

El documento señala que los movimientos de Mowi SA, Grupo Hendy SA y Grupo M SA comenzaron el 26 de septiembre de 2025. Las tres firmas consiguieron los préstamos ese día, pero recién el 30 de septiembre empezaron a mover los fondos. La excepción fue Grupo M SA, que el mismo 26 de septiembre realizó transferencias a Itti y a Redisa (Red Digital SA) para cubrir sobregiros en las cuentas de ambas. En ese momento, los principales accionistas de Grupo M SA eran Itti y el propio Grupo Vázquez SAE, también vinculados a Ueno Bank.

De empleados a dueños

En los casos de Mowi SA y Grupo Hendy SA, los fondos de préstamos desembolsados se movilizaron el 30 de septiembre de 2025, cuando sus acciones ya figuraban a nombre de empleados de Itti y del Grupo Vázquez SAE. En la primera, aparecían como nuevos propietarios el exsubgerente de Ueno Bank José Sala y el exgerente general del Grupo Vázquez Sergio Pizzurno (actual director comercial de la proveedora del Estado Technoma SA). En la segunda, figuraban formalmente como dueños Vanessa Godoy, encargada de Talento Humano de Itti, y Óscar Urdapilleta, funcionario de la misma firma, según el documento.

En cuanto a Grupo M SA, ese mismo 30 de septiembre de 2025 pasaron a ser propietarios Óscar Urdapilleta y Diego Gómez, CEO de Hanoi SA (Monchis), otra empresa del Grupo Vázquez SAE.

Los registros financieros muestran que el dinero del préstamo aprobado el 26 de septiembre para Mowi SA y Grupo Hendy SA se transfirió el 30 de septiembre a las cuentas de Itti y de Redipro SA (Red de Procesamiento Digital SA), con el fin de cubrir sobregiros de Itti.

Lluvia de préstamos

Un mes después de la primera operación crediticia, estas tres empresas –que según los “papeles” ya pertenecía a empleados del grupo– volvieron a obtener créditos entre el 30 y el 31 de octubre de 2025 por un total de US$ 14,8 millones, montos que se movilizaron en esas mismas fechas.

El 30 de octubre de 2025, Mowi SA transfirió su préstamo de Ueno Bank (US$ 5,4 millones) a Redisa (Upay) para cubrir sobregiros de forma parcial. Por su parte, Grupo Hendy SA giró US$ 5,1 millones a Itti para cubrir parte del sobregiro de una de sus cuentas.

Dos meses después, el 29 de diciembre de 2025, las tres sociedades obtuvieron un nuevo paquete de créditos por US$ 15,9 millones, que se movilizaron al día siguiente. Mowi SA transfirió G. 33.500 millones a Redipro (Wepa), entidad que derivó el dinero a otra cuenta desde la cual se realizaron débitos masivos por “Acreditación Upay”. Según los supervisores, la cuenta de Redipro quedó sobregirada.

Asimismo, Grupo Hendy SA envió su crédito de US$ 5,5 millones a Itti bajo el concepto “Pago Itti”, mientras que Grupo M SA transfirió el mismo 30 de diciembre su préstamo de US$ 5,3 millones a la misma empresa.

Más créditos otorgados bajo “paupérrimas condiciones”

El informe EFS, elaborado un mes antes del memorando emitido por el exgerente de supervisión Fernando Rivarola, subraya que los préstamos a Mowi SA, Grupo Hendy SA y Grupo M SA se otorgaron “a sola firma”, “sin garantías reales” y con “aprobación sin sustento documental”, además de conceder condiciones preferenciales como “montos desproporcionados” y “plazos extensos”. Dejaron consignado que Grupo Hendy SA accedió al multimillonario crédito a pesar de registrar un ingreso promedio mensual de apenas G. 73 millones en 2025 y balances con resultados negativos en 2024.

La cronología de los hechos confirma que existe un informe del equipo EFS, fechado el 8 de junio de 2026, que alertaba de las operaciones. El documento oficial del BCP mostraba en detalle la operativa de la entidad financiera vinculada a los exsocios comerciales del presidente Santiago Peña.

Rivarola envió su memorando el 10 de julio de 2026, cuatro días después de que el propio Santiago Peña lo nombrara como miembro del directorio de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD). En dicho documento –además de sugerir que no se admita la operación de venta de las deudas de Mowi SA, Grupo Hendy SA y Grupo M SA con Ueno Bank a Vinanzas (otra empresa del Grupo Vázquez)–, alertaba sobre las “paupérrimas condiciones” en la concesión de créditos a otras empresas vinculadas a ese mismo banco. Se trata de préstamos de Ueno Bank a las compañías Franede SA, Aime SA Corredora de Seguros y Tuiu SA, los cuales “vuelven a generar una situación de extremo exceso al límite regulatorio”, advertía el exgerente.