Ivan Novotny, de 31 años, y Metod Spacek, de 51, se casaron en Austria en 2020, y seis años más tarde su estatus legal en Eslovaquia sigue sin resolverse.
Su denuncia se produjo en septiembre, según la cadena, después de que el ministro de Interior, Matus Sutaj Estok, asegurara que el registro civil no puede registrar matrimonios igualitarios pese a que el país, que entró en la Unión Europea (UE) en 2004, debe respetar el derecho comunitario.
Mientras, el fin de semana pasado contrajo matrimonio igualitario en el extranjero, sin precisar el país, la presidenta del comité parlamentario de derechos humanos, la progresista Lucia Plavakova.
El primer ministro eslovaco, el populista de izquierdas Robert Fico, calificó el lunes ese enlace como "una provocación anticonstitucional".
"¿De qué sirve una provocación como la de que el presidente de una importante comisión del Consejo Nacional viole flagrante y abiertamente la Constitución?", se preguntó el mandatario.
Bajo un anterior Gobierno liderado por Fico, Eslovaquia fijó en 2014 en su Constitución que el matrimonio es una unión exclusivamente entre hombre y mujer.
En septiembre de 2025, bajo el actual Ejecutivo de Fico, se aprobó otra enmienda constitucional para reconocer en exclusiva dos sexos (masculino y femenino), restringir la educación sexual y limitar la adopción a parejas heterosexuales casadas.
Esa enmienda establece además la primacía del derecho eslovaco en materia de "identidad cultural y ética" sobre el derecho de la UE.
Con ello, el Gobierno pretende no reconocer las uniones homosexuales celebradas en otros países de la UE, algo que viola una reciente sentencia del Tribunal Europeo de Justicia.