"Se informó al diplomático belga que la parte rusa rechaza categóricamente las acusaciones infundadas y cada vez más frecuentes de la cúpula político-militar del reino sobre crecientes amenazas híbridas, de sabotaje y militares directas contra Bélgica y Europa, supuestamente procedentes de Rusia", señaló la Cancillería rusa en un comunicado.
Según Moscú, las declaraciones "agresivas" de algunos funcionarios belgas, que presentan a Rusia como "un enemigo", contribuyen a una mayor escalada de la situación y amenazan con su descontrol.
"Se insta a la parte belga a evaluar las consecuencias de dichas declaraciones y a reducir la intensidad de la retórica antirrusa, que está alimentando aún más las tensiones en el continente europeo", concluye la nota oficial.