Según informó la diócesis, los intentos detectados se han dirigido a asociaciones y delegaciones, aunque no descarta que se hayan producido llamadas a otras instituciones o administraciones públicas.
El procedimiento consiste en imitar la voz del obispo, Jesús Pulido, o del vicario general y, aprovechando la familiaridad con los interlocutores, solicitar dinero o simular que se ha recibido una donación que se pretende transferir a la entidad llamada, para lo que se requieren datos.
La diócesis advirtió de que se trata de un fraude y subrayó que ni el obispo, ni los vicarios ni los sacerdotes solicitan donaciones o datos de esta naturaleza por teléfono, correo electrónico o redes sociales.
Las personas que recibieron las llamadas sospecharon de su autenticidad y contactaron con el Obispado para verificar la información, lo que permitió alertar de los intentos de estafa y presentar la correspondiente denuncia, según la institución.
Ante posibles comunicaciones sospechosas, la diócesis recomendó desconfiar de las peticiones urgentes, interrumpir la llamada y verificar la solicitud contactando directamente con el Obispado o con la persona supuestamente emisora del mensaje. También aconsejó no realizar transferencias ni facilitar datos por teléfono.