El adenocarcinoma, como el extirpado al papa, uno de los cánceres de pulmón más frecuentes

Vista del Hospital Universitario Agostino Gemelli, donde se encuentra hospitalizado el papa León XIV, en Roma (Italia), el 14 de octubre de 2026. ANGELO CARCONI

El adenocarcinoma, como el extirpado al papa León XIV en el Hospital Gemelli de Roma, es uno de los subtipos de cáncer de pulmón más frecuentes y se da tanto en personas fumadoras como no fumadoras, explicaron a EFE fuentes del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP).

En la intervención quirúrgica, al pontífice se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho, algo habitual en este tipo de tumores.

El tipo de cirugía habitual para extirpar un nódulo de pulmón maligno es la videotoracoscopia, una técnica menos invasiva que la cirugía abierta convencional, explica a EFE el doctor Bartomeu Massuti, secretario científico del Grupo Español de Cáncer de Pulmón.

Consiste en insertar a través de la pared torácica del paciente de 1 a 3 vías y por ahí se introducen la cámara óptica y los elementos quirúrgicos para poder hacer la extracción del nódulo.

Siempre que se extrae un nódulo maligno, previamente confirmado por biopsia y prueba de imagen PET, lo habitual es extirpar el trozo de pulmón donde se localiza esa masa y, aunque no haya afectación de ganglios, es mejor quitarlos “para obtener una cirugía oncológicamente correcta y con potencial curativo”, precisa el también jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario Doctor Balmis de la ciudad española de Alicante.

“Tiene menos complicaciones, menos dolor y se recuperan antes”, asegura el oncólogo quien apunta que en 48 horas un paciente puede recibir el alta médica en un proceso normal.

Está previsto que el periodo postoperatorio del papa sea de siete días.

El Vaticano no ha facilitado por el momento más información acerca del tamaño, extensión o posibles tratamientos en el caso del papa.

En términos generales, lo que marca si es necesario un tratamiento posterior es la anatomía del tumor, el examen del lóbulo de pulmón extirpado y si hay o no afectación ganglionar. El tamaño del tumor también marca la pauta.

“En nódulos menores a 3 centímetros y con ganglios negativos, las posibilidades de curación son superiores al 75 %, y no es necesario reforzar con otros tratamientos”, señala Massuti.

En los casos en los que sí fuera preciso, un mes o mes y medio después de la cirugía, se administra quimioterapia sola o quimioterapia combinada con inmunoterapia. Si las células presenten mutaciones genéticas concretas, como EGFR o ALK, también se pueden aplicar terapias dirigidas a esas dianas.

Según el oncólogo, en tumores de pulmón en estadios iniciales, de menos de tres centímetros y localizados, “las posibilidades de curación oscilan entre el 75 y el 90 % solamente con cirugía”, sin necesidad de incidir con otros tratamientos.

Según datos de 2024 del Observatorio Global del Cáncer (Global), el cáncer de pulmón está a la cabeza de la incidencia a nivel mundial, con 2,63 millones de casos, por encima de los tumores de mama y colorrectal, además es el que más muertes provoca, 1,86 millones de fallecimientos.

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