Varios legisladores respondieron de inmediato al anuncio de la Casa Blanca la noche del viernes a través de sus cuentas en las redes sociales, entre ellos el senador republicano por Texas, John Cornyn, quien considera que el Congreso "debe investigar la ayuda y el apoyo de Trump a Putin" lo que acompañó con una foto del presidente ruso Vladimir Putin y Trump en un estrechón de manos.
Trump firmó el viernes una orden ejecutiva que exime de la aplicación de varias disposiciones de la ley Graham, aprobada por el Congreso el 18 de septiembre, entre ellas las sanciones contra personas y entidades vinculadas al Gobierno ruso, las restricciones financieras y comerciales y los aranceles previstos para los productos rusos y los procedentes de determinados países compradores de hidrocarburos de Rusia.
La ley lleva el nombre del fallecido senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, y busca endurecer las sanciones contra la economía rusa y limitar el flujo de recursos financieros que contribuyen a sostener la guerra contra Ucrania.
Cornyn aseguró, además, en su mensaje que "Lindsey estaría horrorizado" por la orden ejecutiva.
Mientras, el también republicano Tom Thillis, senador por Carolina del Norte, aseguró que la acción de Trump va "más allá de la irresponsabilidad".
"¿Qué parte de hacer cumplir una ley aprobada por el Senado con 86 votos a favor y 11 en contra no entienden el Presidente y sus asesores? (...). Si el Presidente realmente quiere bajar los precios de la energía, puede hacerlo resolviendo el problema de Irán, no haciéndole un favor a Vladimir Putin", indicó en su cuenta de X el legislador, que ha criticado antes al mandatario.
La orden ejecutiva se produce después de que Washington autorizara temporalmente las operaciones comerciales con diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027, incluida su importación a Estados Unidos, pese a las sanciones impuestas antes, que continuarán vigentes.
Por su parte, el senador demócrata de Connecticut, Richard Blumenthal, que jugó un papel importante en la aprobación de la ley Graham considera que las exenciones "no tienen nada que ver con nuestra seguridad nacional, sino con congraciarse con Vladimir Putin", recoge el diario The Hill.